Los misterios del BOE

BOE y espía

Los lectores y/o espectadores del libro/film 1984 recordarán cómo el protagonista trabajaba alterando las noticias del pasado. Si Oceania pasa de ser aliado de Asia Oriental a ser su mortal enemigo, un ejército de burócratas volvían a re-escribir revistas y periódicos, hasta que las hemerotecas reflejaba fielmente lo que el gobierno ha dicho.

En la actualidad, Internet se presta a una re-escritura de la historia. Comienza por la historia en minúscula, en la forma de personas que quieren ejercer su “derecho al olvido.” No comparto plenamente la inalienabilidad de ese pretendido derecho, pero entiendo perfectamente que haya gente que desee reescribir su pasado. Quizá esa borrachera que te llevó a la portada de tu diario local hace diez años no es ahora lo que desees que tu jefe encuentre cuando introduzca tu nombre en un buscador. Por no hablar de todos los usuarios de redes sociales, que en un momento dado desean bajarse de la burra, cancelar sus cuentas y hacer borrón y cuenta (nunca mejor dicho) nueva.

Sin embargo, donde nunca pensé que eso sería posible, ni siquiera imaginable, es en el reservorio legal por excelencia: el Boletín Oficial del Estado. Cualquier cosa que va al BOE va a misa. Pero ahora el BOE es electrónico. ¿Hasta qué punto estamos en condiciones de reescribir la Historia?

No estoy acusando a nadie de manipular directamente el BOE, aunque es algo que queda como amenaza futura. Sin embargo, sí pueden atacarse las búsquedas de información que usan el BOE. Verán ustedes, uno de los elementos que suelen tener los sitios web es un archivo llamado robots.txt. En dicho archivo se “instruye” a los buscadores sobre cómo deben comportarse. De ese modo, por ejemplo, mi Universidad puede permitir a Google que indexe sus páginas, pero dejando fuera la información sobre, digamos, el directorio telefónico. Eso tiene muchas ventajas, como la de evitar que los sistemas “araña” revisen una web de arriba abajo en busca de información que luego puedan utilizar como spam. Y es un método usado en muchas, muchas webs. Busque su periódico digital favorito, añada /robots.txt a su dirección web, y vea a quiénes les veta acceso a qué páginas (aparecen tras el término Disallow). Es divertido.

Bien, pues resulta que el BOE tiene uno de tales archivos, que usted mismo puede encontrar en http://boe.es/robots.txt. En él, la web www.boe.es impide la búsqueda de determinadas resoluciones. Eso significa que, si usted busca en google información sobre dichas resoluciones, o sobre su contenido (nombres de particulares o empresas, por ejemplo), no aparecerán. Esto sucede también en el propio buscador del BOE. Es importante recalcar que la información sí está en el BOE digital. No se elimina el contenido, y si usted sabe el día y página, puede ir a tiro fijo; solamente se impide su búsqueda.

Se supone que el motivo es la Agencia Española de Protección de Datos. Cada vez que alguien se les queja, y la AEPD considera que tiene razón, ahí va una entrada más al archivo robots.txt Sin embargo, parece que a los interesados les han hecho un flaco favor. Y es que, en ese archivo, aparece información sobre los elementos del BOE que han sido filtrados, e incluso te ponen la dirección exacta de cada archivo pdf. Así que, tras un buen rato revisándolo, he podido clasificar los elementos filtrados en varias secciones. Me gustaría compartirlas con vosotros, junto con mi opinión personal.

Antes de entrar en harina. El archivo robots.txt cuenta con unas 150 entradas. Salvo dos excepciones (una en 1975 y otra en 1993), todas están comprendidas entre los años 1995 y 2009. Para cada entrada “filtrada selectivamente”, no solamente se bloquea la búsqueda al elemento filtrado, sino también a todos los que comiencen y acaben en esa misma página. Es decir, si en la página 1550 aparece una resolución a filtrar, y luego un decreto se extiende entre la página 1550 y la 1602, dicho decreto también será “fantasma” en un buscador. O como me ha dicho un pajarito, “si el 29 de diciembre (dia que suelen publicarse los presupuestos generales del estado) alguien se queja de una disposicion de ese tipo, hay que excluir el sumario completo, y entonces, los presupuestos de ese año (verdaderamente mucho mas interesantes que las disposiciones de que estamos hablando) ya no son buscables en Google.

En una ocasión pude consultar en EEUU un documento de la CIA sobre España. Algunas páginas estaban censuradas (aparecían en blanco), pero podía determinarse su temática mirando, simplemente, el índice. Este fleco ha sido cubierto aquí. Tampoco encontrarás en Google ni el índice ni el sumario correspondiente al día en cuestión, si haces una búsqueda. Y, repito, tampoco aparecerá si el buscador que se usa es el propio del BOE (que, según me han dicho, han hecho ellos mismos, los muy machotes).

Y ahora, veamos las principales secciones en las que podemos englobar tanta información oculta

1) Sección Indultos. Hay personas que consideran que el haber sido condenado por un delito grave no es razón para aparecer en el BOE, así que cuando les indultan se buscan un abogado para borrar las huellas. A fin de cuentas, si apareces como indultado es porque algo malo habrás hecho antes. He encontrado un total de 47 indultos filtrados en el período 1993-2009, y uno fechado en agosto de 1975, es decir, en época de Franco. No les voy a dar la lista, no vayan a lanzarme a mí los abogados, pero ya saben cómo encontrarlos.

2) Sección Defensa. Algunos de los elementos filtrados incluyen listas de personas (nombre, apellidos, DNI) admitidas, y a veces también excluidas, a la Academia Básica de Suboficiales del Ejército y a centros de formación de la Escala de Oficiales. Curiosamente, también incluye listas de admitidos a plazas de Ordenanza en el Ministerio de Defensa. Lo extraño es que solamente aparece información sobre unos pocos años; y nada sobre los demás cuerpos militares o de inteligencia (ni Oficiales Superiores, ni el CESID o el CNI) [Y sí, ya sé que el CNI no depende de Defensa]. Es decir, la información bloqueada es fragmentada, no hay continuidad.

Entiendo que pueda parecer necesario, por motivos de seguridad. Pero aun así, los procesos de selección de personal del Estado deberían ser abiertos y públicos. Por otro lado, hacer una búsqueda es más cómodo, pero francamente, si yo fuera un terrorista, encontraría cien formas de averiguar en qué BOE se publican. Por ejemplo, mirando robots.txt

Lo que ya no me parece de recibo es que se incluyan algunas resoluciones de Defensa sobre expedientes de lo que ellos denominan eufemísticamente “pagos indebidos.” Y no crean que van a encontrar corruptelas millonarias, sino casos de militares que dejaron las Fuerzas Armadas en junio y les pagaron nómina hasta septimbre. Pecata minuta. Aun así, no está bien que alguien se escude tras la protección de datos para esconder sus vergüenzas, sean del calibre que sean.

3) Sección Guardia Civil e Interior. Consideraciones similares a la anterior. No parece que tengamos derecho a saber, mediante una búsqueda rápida, quién se presenta a plazas de Guardia Civil, o incluso a su Academia. De nuevo, se esconden trapillos internos: dos recursos de miembros de la Benemérita sobre su separación del cuerpo, en un caso, en el propio Tribunal Constitucional (y antes de que me lo preguntéis: no, no se trata del famoso Antonio David).

En los filtrados se han incluido incluso los resultados de concursos para plazas de Ordenanza en el Ministerio de Interior (imagino que será la cobertura perfecta para agentes infiltrados o espías del CNI, porque si no, no lo entiendo), así como los resultados para Vigilantes de Seguridad. No entendí este bloqueo de información sobre algo que, a fin de cuentas, es un vigilante privado en misiones privadas … hasta que vi el epígrafe de “sección escoltas” Ahí sí se entienden los motivos de seguridad. Y digo entender, no estar de acuerdo con.

4) Sección Justicia. Aquí hay de todo, y no esperéis casos sonados ni personalidades famosas:

– Relaciones de aspirantes al Cuerpo de Agentes de la Administración de Justicia, y al de Agentes de la Hacienda Pública

– Sentencias de la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, relativas a personas que obviamente no desean aparecer en la foto. Me pregunto si habrán obligado a los de Aranzadi a expurgar también sus archivos.

– Insolvencia y liquidaciones. Por lo visto, se puede ir a la quiebra, pero mejor que nadie se entere.

– Expedientes sancionadores: Ley de Telecomunicaciones, Marina Mercante, Agencia Española de Protección de Datos, sanciones no tributarias en Cádiz

– Sanción muy grave a cierto empresario poderoso que compró ciertas acciones de cierta empresa aprovechándose de información privilegiada. Si quieren una pista, la empresa tiene un nombre algo musical y afirma tener un gran servicio técnico. Y hasta ahí puedo leer.

– Resoluciones de Tribunal Económico Administrativo, y notificaciones, a cierta empresa con nombre extranjero que a mí me suena a (¡¡presunto!!) chiringuito financiero.

Nuevamente, información inconexa y fragmentada (sólo se bloquea una relación de aspirantes a Agentes de la Hacienda Pública, lo que sólo se entiende si hubiese habido una sola convocatoria desde 1975; lo que dudo que sea el caso).

Y ahora, la parte de cajón de sastre que me parece más divertida.

5) La profesora. Hay una profesora universitaria (llamémosla Carmen) que aparece hasta en cinco ocasiones: nombramientos oficiales, modificaciones de número de registro personal, incluso su participación en una comisión de una plaza. Picado por la curiosidad, la llamé por teléfono. Ella, muy amable, me comentó que era la primera noticia que tenía, que nunca había hecho ninguna acción de protección de datos, y que lo investigaría. ¿Acaso es una víctima colateral? ¿Un error de la Agencia de Protección de Datos? ¿Trabaja en un algoritmo para reventar sistemas criptográficos? ¿No me ha contado la verdad? Creo tener la verdad sobre el caso, pero mejor no os la cuento.

6) Ayudas al estudio. En varias ocasiones, se filtraron resoluciones sobre ayudas y becas al estudio del Ministerio de Educación. Algunas veces, se trata de revocación de dichas becas y re-asignación a otras personas; otras, la lista de extranjeros que consiguieron becas de estudio en España. En al menos tres casos, son beneficiarios de ayudas para cursos de lengua inglesa y francesa en el extranjero. Y en un caso que borda lo kafkiano, ¡incluso la lista de premiados en las Olimpiadas de Matemáticas, Física y Química de 2001! ¿Puede algún alma caritativa explicarme qué necesidad de secreto hay aquí? Yo creía que conseguir un premio en Matemáticas era algo esencialmente bueno y digno de encomio.

7) Ambulancias top secret. En tres ocasiones, tres, aparece en el archivo de filtros la lista de admitidos a oposiciones para plaza de Conductores en las Instituciones Sanitarias de la Seguridad Social. Si no lo entiendo mal, estos son ¡los chóferes de las ambulancias! Ya me sabía el chiste de que los cirujanos llevan máscara para que no puedas identificarlos, ¿pero el conductor de la ambulancia? Sorprendido me hallo.

8) El gasoducto. Sí, se incluye una lista de posibles expropiados en un tendido de un gasoducto. Y no, no creo que el futuro “Gasoducto de transporte secundario Albolote – Pinos Puente” sea de interés estratégico vital. Lo tengo a pocos kilómetros, así que algo se notaría. Pero de momento, ni movimiento de tropas, ni hombres de negro, ni nada de nada.

¿Y qué dicen en el BOE? En un par de artículos en El País y ABC (lo siento, no tengo a mano los enlaces), se afirma que se trata de la Ley de Protección de Datos, en concreto, el derecho de cancelación de tus datos personales. Por ejemplo, en este artículo de Público cuentan la historia de una familia implicada en un delito. Fueron embargados, y años después indultados; y tras una demanda, consiguieron borrar su nombre. O no, porque el cronista de Público ha dado tantos datos que cualquiera podrá encontrar todos los detalles del caso en pocos minutos. Hay quien habla por ahí de conspiranoia. Pero, después de ver los nombres de las personas afectadas (que no me suenan ni por asomo), coincido con los que dicen que es protección de datos y poco más.

Fuentes del propio BOE me aclaran lo siguiente:

– De conspiranoia, nada. Todo viene de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Mi análisis del archivo robots.txt y sus enlaces me hacen estar de acuerdo con ellos.

– El método usado es burdo, ineficaz y rozando la tontería, pero es el que les han impuesto al BOE por parte de la AEPD. El mecanismo suele ser el que sigue. Primero, el particular se queja a Google, quienes le dicen que no pueden hacer nada y que hablen con el BOE. Los del BOE se resisten y los mandan a la AEPD, y son éstos quienes (si se estima conveniente, imagino) ordenan al BOE que añadan una línea al robots.txt. A pesar de no considerar el BOE esta solucion como la más adecuada, ha prevalecido el criterio de la AGPD.

– Usar el método descrito, poniendo una lista de archivos a filtrar ante los buscadores, es en mi opinión tan efectivo como poner un letrero en la caja de las galletas que diga “niños, no se toca, es una caja secreta.” Sin embargo, la AEPD considera que este método es el adecuado para dar respuesta a las reclamaciones de los ciudadanos, y es lo que hay. El método es, usando la expresión de mis fuentes, algo chapucero. No puedo estar más de acuerdo.

Y en eso estamos. El Boletín Oficial del Estado se ve obligado a cumplimentar peticiones que, bajo el paraguas de protección de datos, impide el acceso fácil y libre a cierta información. Conforme pasen los días se plantearán muchas y muy graves preguntas. Como por ejemplo, ¿hasta qué punto la defensa de la privacidad de una persona ha de estar por encima del interés general? Porque, no lo olvidemos, los elementos que se están filtrando son datos públicos, y en algunas ocasiones son publicados en el BOE por mandato judicial. Si la protección de datos impide que sepamos que el señor X ha sido castigado por malversación, robo o estafa, ¿cómo podemos impedir que vuelva a engañar a otros incautos?

Y si pueden bloquear la lista de promociones enteras de guardias civiles, ¿qué garantías tenemos los ciudadanos? Ahora los policías que contralan las manifestaciones están tomando la mala costumbre de ocultar su identidad. Yo mismo, en el 19J de Granada, no vi ni a un solo policía, nacional o local, con su placa, nombre o número encima. Todo lo más, un emblema cosido.

Hasta ahora, Orwell ha dado en el clavo con todo lo demás. ¿De verdad creéis que el Ministerio de la Verdad está tan lejos?

11 comentarios

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Esteban Esteban

Tremendo trabajo la verdad, enhorabuena, y estoy de acuerdo con juanlu001, puede ser algo que haya que debatir, o por lo menos compartir lo máximo posible.

Anonymous Anonymous

Parece que eres buena persona y pagas tus impuestos y cosas así. Es por eso quizá que no has entendido las razones de, por ejemplo, “esconder” las listas de las oposiciones de conductor de ambulancias o de los expropiados de un tendido eléctrico. Parece que has pensado, con toda razón, que nadie puede estar interesado en saber quién aprobó estas oposiciones o quién cobró un dinero de la expropiación. Ahí está tu error.

Estas ocultaciones las han hecho, sin ningún tipo de duda, para bloquear la búsqueda inversa, es decir impedir que cuando se busque en el Google o en buscador del BOE “Pepito Pérez Gómez” nos salga ese BOE y sepamos que Pepito aprobó las oposiciones de ambulanciero o que cobró 10.000€ de expropiación de terreno. Las múltiples razones de que Pepito no quiera que esto se sepa son obvias y no todas son “buenas”

Anonymous Anonymous

Muy buen trabajo. Solo añadir una cosa. ¿Que sucede con los mismos documentos copiados en docenas de sitios? ¿Tienen su robots.txt sincronizado con el del BOE? Mira que lo dudo.

Y como bien dices te vas al WestLaw de Aranzadi y pagando siempre podras encontrar lo que quieras. Y como no sale en google al estar el acceso restringido al que paga nadie se quejará a la AGPD. O quizá si?

Vodka y Valium10 Vodka y Valium10

Mis más sinceras felicitaciones. Trabajos como éste sí suponen una auténtica búsqueda de la transparencia, más allá de las leyes que sobre esa cuestión dicen aprobar los políticos.

KARLS HER KARLS HER

MARAVILLOSOOOO, ARTURO, ME DA ALGO MAS DE ALEGRIA Y ESPERANZA DE VIVIR Y SER ESPAÑOL AL VER QUE TODAVIA QUEDAMOS PERSONAS QUE TENEMOS OPINION Y CRITERIO PROPIO,PERO ESO A LA VEZ NO DA LA PENA O AGONI DE RECONOCER COMO JUEGAN Y MANEJAN NUESTRAS VIDAS COMO SI FUERAMOS GUIÑOLES, ME QUEDA LA ESPERANZA DE QUE ALGUN DIA TODO ESTO SE PUEDA REVERTIR Y DEJARLO EN CONDICIONES NORMALES.
A… LO DE LAS LISTAS DE OPOSICIONES Y PUESTOS DE ORDENANZAS Y DEMAS ASUNTOS, EL SECRETO NO ES MAS QUE OCULTAR LOS CHANCHULLOS Y ENJUAGUES QUE HACEN LOS QUE ESTAN EN LO SITIOS DE PODER PARA REGALAR POR ENCIMA DE LAS LEYES DEMOCRATICAS PUESTOS DE TRABAJO Y POLTRONAS A QUIENES LE SIRVEN Y A AMISTADES Y FAMILIARES.

POR UNA TRANSPARENCIA PARA TODOS. FUERA TAPUJOS ,FUERA SEÑORES EJEMPLARIZADORES,FUERA CAUDILLOS,FUERA LIDERES, TODOS SOMOS CIUDADANOS CON LOS MISMOS DERECHO.
QUEREMOS EL RESPETO A LA CONSTITUCION ,LA LEY Y LA JUSTICIA,POR LA DIGNIDAD DE TODOS…

UN SALUDO ARTURO¡¡ Y A TODOS LOS QUE LEAIS ESTO. GRACIAS.

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