Vuelven los juegos de guerra

Por Arturo Quirantes, el 18 septiembre, 2019. Categoría(s): Divulgación ✎ 23
Guerra nuclear
¿SEGURO que no prefiere una partidita de ajedrez, profesor Falken?

En el año 1983, hace una eternidad para los milenials, el mundo albergaba casi 50.000 cabezas nucleares, casi todas norteamericanas y soviéticas. Ambas superpotencias tenían enfilado al enemigo, listos para convertirlo en un desierto radiactivo en treinta minutos. Nadie se atrevía a pulsar el botón porque cualquier ataque preventivo, por poderoso que fuese, dejaría al adversario con suficiente armamento para un contraataque devastador, pero la posibilidad de que la Humanidad retrocediese hasta la edad de piedra era más real que nunca. En la biblioteca de tu instituto podías encontrar libros en los que se mostraban las bajas en un intercambio nuclear, ciudad por ciudad. No era asunto de broma.

Ese mismo año los adolescentes estadounidenses descubrieron la emoción de la guerra nuclear (simulada) gracias a la película Juegos de Guerra (pendiente de certifrikación). Trata de un chaval aficionado a los ordenadores que busca un juego online. Creyendo haberse colado en un ordenador de un fabricante de juegos, comienza a jugar con un algo llamado “Guerra Termonuclear Global. No sabe que en realidad se ha colado en WOPR, un gran ordenador usado por los militares para simular todo tipo de escenarios de guerra nuclear. Cuando por fin se revela la verdad, los humanos intentan desconectar el ordenador pero todos los esfuerzos fracasan. Al final el protagonista tiene una revelación: hagamos que el ordenador juegue contra sí mismo y el apocalipsis nuclear se detiene justo a tiempo.

Juegos de Guerra es esencialmente una película sobre ordenadores y hackers. Algunas técnicas, como la ingeniería social o la prueba de números por fuerza bruta, se muestran de forma bastante clara; y por vez primera, muchos chavales ven la potencialidad de esos cacharros que comienzan a venderse en Radio Shack y que se llaman ordenadores. A partir de ahí la informática se vio como algo asequible y habitual en la vida diaria. Pocos años después Mijail Gorbachov comenzó el proceso de modernización de su país, que paradójicamente acabó con la desintegración de la URSS. Se firmaron tratados, se efectuaron profundas reducciones, se modificaron naciones enteras, y para finales de siglo parecía que la guerra nuclear era algo ya superado.

Muchas cosas han cambiado desde 2019, pero la Historia suele acompañar flujos con reflujos, y la verdad es que en este año de 2019 la situación, si bien es mucho mejor que hace 36 años, no está tampoco para tirar confeti. Iba a decir “tirar cohetes”, pero con la situación en Oriente Medio como está, prefiero no hacer chistes malos. En los últimos tiempos Rusia ha mostrado que quiere seguir siendo una potencia nuclear, y para ello se ha salido del tratado INF (Fuerzas Nucleares Intermedias), creado armas nucleares nuevas, y desarrollado nuevos sistemas de armamento. De Corea del Norte, China o el subcontinente indio, prefiero ni hablar.

Como muestra de que la cosa va en serio, la Universidad de Princeton acaba de publicar una simulación que muestra cómo podría ser una guerra nuclear en 2019. Llamada Plan A, supone una escalada en la que se comienza por un par de disparos de aviso, comienza una guerra nuclear táctica en Europa, se extiende como guerra estratégica entre EEUU y Rusia, y culmina con la destrucción de ciudades y centros económicos. El resultado es aterrador: en pocas horas Rusia y la OTAN sufrirían un total de 91,5 millones de bajas inmediatas entre muertos y heridos; eso, por supuesto, no cuenta las bajas adicionales debidas a la lluvia radiactiva y otros efectos a largo plazo.

Todos los cálculos se han basado en el arsenal nuclear actual, que si bien es una sombra del existente en los años ochenta, sigue conservando un aterrador poder de destrucción. Por cierto, los autores del estudio han utilizado el simulador Nukemap para estudiar los efectos de las detonaciones nuclear. Mis lectores recordarán que escribí algo sobre Nukemap hace algún tiempo (aquí y aquí). Mi propósito fue hablar de los factores de escala, y para ello escogí un ejemplo llamativo de lo que creí era ya era prácticamente historia. Está claro que me equivoqué en mi apreciación.

Lo que más me llamó la atención de la simulación de Princeton es que usa unos gráficos muy, muy similares a los de la película Juegos de Guerra. Juzgue el lector por sí mismo:

Juegos de Guerra (1983)
Juegos de Guerra (1983)
Plan A de Princeton (2019)
Plan A de Princeton (2019)

Estoy convencido de que el parecido es deliberado. ¿Por qué lo han hecho? Quizá para recordar que, después de tantos años, seguimos en peligro de extinción nuclear, y que la caída del Muro no nos ha salvado de ese peligro.

O quizá lo hayan hecho para mostrarnos una característica de la guerra nuclear, a saber: no puedes ganarla. Para detener al WOPR, el protagonista de Juegos de Guerra programa el ordenador para que busque la forma ganar la guerra. En unos segundos WOPR calcula todas las posibilidades, desde una escalada hasta una guerra generalizada, y al finalizar sus cálculos decide que el único movimiento ganador es… no jugar. Fin del juego y de la película.

Creo que la gente de Princeton nos está recordando a todos no sólo que la guerra nuclear sigue siendo una posibilidad aterradora, sino que no hay forma de librarla con éxito. Como en la película, la única posibilidad ganadora es no jugar. No hay plan B.



23 Comentarios

  1. Buen remember de un clásico ochentero. Sin embargo falta un aspecto fundamental de la trama: por qué la WOPR tenía el control del arsenal nuclear. En el simulacro con el que arranca la película nos muestran a uno de los oficiales llamando desesperadamente a sus superiores para confirmar el ataque mientras le dice a su compañero “quiero alguien al teléfono antes de matar a 20 millones de personas” o algo así. En la escena siguiente mencionan que el 20% de operadores de silos no “giran la llave” y muestran como se van retirando las sillas porque serán sustituidos por un “ordenador” que no dudará en lanzar los misiles si recibe la orden.

    En esta película el propio ordenador “aprende” que no se puede ganar una guerra nuclear, y le parece absurdo un juego donde nadie puede ganar nunca. Sin embargo en el otro gran clásico ochentero, Terminator, el ordenador ya no está al servicio del ser humano, y en su juego sí hay un ganador: las máquinas, al librarse de los humanos. Aunque la premisa de Terminator se cae porque en los controles de lanzamiento SIEMPRE hay un humano, nunca se han llegado a sustituir.

    1. “Aunque la premisa de Terminator se cae porque en los controles de lanzamiento SIEMPRE hay un humano, nunca se han llegado a sustituir.” uffff… ojalá por los dioses eso fuera cierto.

      Lamentablemente, ya existen y se han aplicado controles de lanzamiento automatizados basados en algoritmos. Con gatilladores tan cotidianos como llamar a un numero de celular especifico. Es solo cuestión del estado de la guerra que se escale a armas de destrucción masivas*

      *:Porque se habla del peligro de la guerra nuclear, pero es solo 1 de los varios escenarios de destruccion total asegurada en el caso de que estalle una guerra mundial abierta.

  2. Como ejercicio de concienciación está muy chulo… Como recreación de un intercambio limitado Rusia OTAN… Se queda muy cojo, que los bombarderos rusos lleguen hasta Gibraltar soltando la carga sin oposición, hace aguas por todos lados. Que no se dispare ningún interceptor desde los sistemas de alerta temprana, tanto rusos como americanos en territorio europeo otra cagada. Se sabe que Rusia tiene un sistema de hombre muerto para un ataque posterior, pero se sospecha que USA también…

  3. “hace una eternidad para los milenials”

    ¿Te crees muy gracioso por esa frase?

    En el 83 tan sólo faltaban 2 años para que empezase a nacer las personas encuadradas en la desafortunada categorización sw millenials.

  4. Se indica que Rusia se ha salido del tratado INF cuando, según lo que he leído, el primero que lo ha hecho ha sido USA y Rusia lo ha hecho después, básicamente para no hacer el idiota.

  5. Hay un fallo garrafal en la simulación. Cualquier acción hostil o que parezca hostil, va a ser respondida.
    1-. El primer avión ruso dificilmente va a atravesar Polonia sin ser derribado.
    2-. La OTAN no va a lanzar munición nuclear (aunque sea táctica) en Kaliningrado, al lado de un pais aliado (Lituania)
    3-. Los aviones rusos no van a poder atravesar el espacio aéreo de la OTAN sin ser derribados mucho antes de acercarse a sus objetivos

    1. Creo que lo de aviones rusos ya hacen lo que dices todos los días… Bordeando espacios aéreos, eso sí…

      Bombarderos a la altura de Bilbao:
      https://elpais.com/internacional/2016/10/04/actualidad/1475594995_374518.html

      Bombarderos a la altura de Portugal:
      https://www.lainformacion.com/mundo/la-otan-intercepto-bombarderos-rusos-cerca-de-portugal_LmrQHhxWn7opl2Vhaoipx7/

      Caza ruso bordea espacio aéreo español hasta Rota:
      https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/defensa/Su-35-desafia-defensa-aerea-Espana/20161121190514083546.html

      Y nosotros estamos también ya metidos en el ajo:
      https://www.elconfidencial.com/espana/2015-02-18/los-eurofighter-espanoles-se-estrenan-en-estonia-al-interceptar-aviones-rusos_713980/
      https://www.abc.es/espana/abci-tenso-encuentro-aviones-rusos-y-caza-espanol-f-18-sobre-baltico-201908131642_noticia.html

      Y no encuentro ahora el video del Eurofighter español interceptando un avión de un ministro ruso. Y en ese video, tomado desde el avión ruso, ver el aspa de San Andrés te hace comprender en qué punto estamos, y cómo nos afecta.

      1. Las noticias que públicas son bastante sensacionalistas. En todas se indican que los aviones son interceptados en espacio aéreo internacional, donde el vuelo de esos aviones está permitido y dónde son detectados e interceptados antes de llegar a ningún territorio de la OTAN. En la simulación que vemos ante el incidente del segundo caza el derribado por Rusia, los espacios aéreos se cerrarían y se desplegarian los cazas para interceptar cualquier bombardero. Lo único que ningún país podría lanzar, en un caso así serian los icbm de medio y largo alcance. Y lo más probable es que tanto el sistema Aegis como el de alerta temprana ruso los interceptaran en la segunda etapa.

  6. Lo que mas me sorprende de la imagen final no es que España quede casi impoluta (solo pringa la base de Rota en Cadiz, supongo), es que Francia parece que tiene las fronteras blindadas. Como puede ser que Francia quede “limpia”? Por mucho que se hayan desecho de todo su arsenal nuclear (que no lo se) petardear París es una de las bases de “joder Europa”. A ojos del mundo París es la capital “popular” europea. No será atacada en un primer momento, pero cuando se trata de causar bajas para causarlas, simple demostración de fuerza final antes del apocalipsis… Paris tiene que caer si o si.

    Caso a parte lo que ya se ha dicho, no tiene sentido que los aviones se crucen toda Europa sin resistencia alguna. Eso o se supone que tendría que haber 100, de los cuales 80 serían abatidos y en la simulación salen solamente los 20 que sí llegan a destino (que sería mas plausible, pero deja la simulación sin sentido).

  7. Al margen de las opiniones y de intentar predecir lo que va a suceder, creo que conviene tener claras ciertos hechos.
    En la simulación Rusia lanza el primer artefacto.
    En el pasado el único país que ha utilizado armas nucleares contra población civil es estados unidos.
    En la simulación el conflicto empieza en Europa.
    En la actualidad las mayores tensiones se encuentran en Oriente Medio.
    Países con capacidad nuclear como Francia, Israel, China o India no intervienen?
    La animación es muy bonita como simulación deja mucho que desear…
    Eso sí los rusos parece que son los malos… Again

    1. Muchas gracias.
      Más que una simulación pareciera que la Universidad de Princeton está construyendo un relato. Si algo debemos sacar en claro de este, digamos, estudio es que hace tiempo que Europa debiera haberse emancipado de la geoestrategia EUA.
      Rusia, geograficamente hablando, es Europa.

  8. esto no va a ocurrir nunca porque solo vamos a tener a gente inteligente, cuerda y sensible con acceso al botón ….. oops!

    Creo que ésta película es ideal para analizar des de la perspectiva de teoría de juegos de forma bastante clara y divulgativa.

  9. Off-topic. Leo con sorpresa la noticia de un experimento mediante el cual se descubrió que el electrón puede alojarse en el interior del protón. Por alguna razón que desconozco el protón aparece como un cajón de sastre capaz de albergar quarks, gluones e incluso electrones.

    Así a bote pronto se me ocurren las siguientes cuestiones. Es incorrecto decir que hay “mucho espacio” en el interior del protón, y menos ahora con la nueva medida del radio del protón que es inferior al fentómetro (0,833). Cuando se menciona el término espacio se establece una relación automática con el concepto de volumen. Resulta muy problemático afirmar que electrones y protones tienen volumen debido a sus poquísimas masas. A efectos heurísticos se entiende por radio del protón el radio que tendría una esfera que contiene una carga eléctrica igual a la del protón. La definición anterior explica cómo se distribuye la densidad de carga del protón en esa esfera hipotética. Esto quiere decir que en una partícula sin volumen su densidad de carga se propaga a su alrededor. Insistir en que dentro del protón hay “mucho espacio” supone distorsionar y ralentizar el estudio de los nucleones por décadas.

    En este experimento se agita un gas de hidrógeno con un láser para conseguir que los electrones salten de un estado de acople (superpuesto al protón) a otro estado no superpuesto. Ahora bien, no es lo mismo decir que el electrón se halla superpuesto al protón que decir que está dentro del protón. Si está dentro del protón se produce un tironeo entre ambas partículas resultando una disminución o neutralización de la carga positiva del protón y por tanto no se responde si la nueva partícula es un protón híbrido, un electrón híbrido o un electrón puro. Resulta sumamente ambiguo el uso del término superposición en este experimento. En realidad parece que nos hallamos ante tres supuestos: una superposición fuerte, otra débil y un estado de no superposición (el estado 2 P).

    En el experimento se distinguen los estados 2S y 2P del hidrógeno que indican dónde se puede encontrar el electrón en un momento dado. En el estado 2S el electrón se superpone al protón y durante un período de tiempo distinto de cero el electrón está dentro del protón. En el estado 2P el electrón y el protón no se superponen. ¿Cómo se entiende que durante un período de tiempo distinto de cero el electrón está dentro del protón? Si está dentro del protón (superposición fuerte) y le impone su carga negativa deja de ser protón para volverse electrón. Si no le impone su carga negativa sino que ambas cargas se neutralizan estaríamos ante una especie de neutrón, y si está superpuesto de un modo débil no se halla dentro del protón sino en un estado próximo al estado 2P del hidrógeno, de tal manera que el protón conserva su carga positiva.

    Entiendo que es contradictorio afirmar que el electrón se encuentra dentro del protón, pero no es contradictorio, al menos en principio, suponer que el electrón muta a protón. Son hechos diferentes.

  10. Excelente artículo. Una pequeña matización, sin mal no recuerdo, al final de la película se programa al ordenador para que juegue al …. tres en raya, de esa forma de “da cuenta” que es imposible ganar en una guerra nuclear.

    Modestamente creo que las amenazas nucleares son más amplias: India-Pakistán, Irán-Arabia Saudita y el “clásico” Corea del Norte – Japón.

    Tampoco tengo duda que aunque el impacto literal de las bombas sea local, a medio y largo plazo nos esperaría un invierno nuclear.

    Gracias otra vez por el artículo tan interesante.

  11. Quizas el temor a esa guerra nuclear sea lo que nos este librando (hasta hoy) de la tercera guerra mundial. Quizas ese pánico al holocausto nuclear sea lo que nos lleve a un futuro mejor.

  12. En mi opinión no estaría de más corregir lo del tratado INF, para evitar suspicacias y debates off-topic sobre quien es más malo, si los rusos o los EEUU.
    Quien se salió del tratado INF fue EEUU de la mano de Trump… y obviamente Rusia lo hizo al día siguiente porq

  13. En su artículo del miércoles 30 de octubre Sabine Hossenfelder vuelve a señalar la incapacidad de los físicos para entender los fundamentos de la física. Lamenta que salvo la detección del bosón de Higgs varias de las cuestiones teóricas y experimentales de la física actual siguen sin resolverse: la aparente imposibilidad de cuantizar la gravedad, la materia oscura, el problema de la medida cuántica y varios más. Añado por mi cuenta el modelo de quarks, que no explica la llamada crisis del espín del protón y que se blinda con una matemática terriblemente técnica.

    Al socaire de los quarks y de la especulación desbocada acerca del microcosmos atómico se aventura, por ejemplo, que el electrón está en el interior del protón. Esto se lee de modo acrítico, se da por válido y se difunde a los cuatro vientos sin rubor alguno. Aquí falla la divulgación, sobre todo si el divulgador es un científico titulado. En mi opinión, el divulgador de la ciencia debe ofrecer a sus oyentes y lectores todas las facetas, interpretaciones y alternativas de las teorías y experimentos que se describen. El divulgador no debe adoptar una actitud genuflexa ante los papers y experimentos, no debe convertirse en un ideólogo. Las tesis científicas están sujetas a refutación y/o mejora permanente y no todas las refutaciones son totales, también las hay parciales. El divulgador haría bien en dejar la puerta abierta a la libre interpretación del lector y del oyente.

    La crítica de Sabine es de calado, no dice que hay una crisis de la física teórica sino que no se entienden los fundamentos de la física. Al no entenderse los fundamentos aparecen propuestas erróneas que causan el estupor de los investigadores más sensatos. Como fenómeno paralelo indeseable se produce un eco mediático que tiende a premiar lo prodigioso y espectacular aunque no tenga el menor contacto con la realidad estudiada por el físico. Argumenta Sabine que los avances tecnológicos, lejos de simplificar la experimentación, desembocan en aparatos y presupuestos gigantescos.

    Para manejar esas máquinas enormes y carísimas se necesita el concurso de miles de técnicos e investigadores. Según la teórica germana ese gigantismo revela un fracaso epistémico, de fundamentos, que nadie parece percibir. Añade que la única manera de no quedar atrapado en ese círculo vicioso es elegir cuidadosamente qué hipótesis poner a prueba. Pero los físicos todavía funcionan con una perspectiva decimonónica, no se percatan de cuáles son las hipótesis de trabajo prometedoras porque su formación pedagógica los incapacita para percibirlas. Un modo de resolver esa dificultad, argumenta Sabine, es efectuar una reflexión sobre la filosofía y la sociología de la ciencia, aunque esta reflexión se despacha por sus compañeros con comentarios displicentes.

    La crítica de Hossenfelder se despliega en varios niveles, al formularse en clave sociológica dirige sus dardos al ego del físico varón: “They believe they are too intelligent to have to think about what they are doing”. Con otras palabras los llama obcecados y narcisistas. También les reprocha constituir una comunidad de fantasiosos: “theoretical physicists have developed a habit of putting forward entirely baseless speculations”. En lo que atañe a la filosofía de la física se muestra reacia a aceptar tesis y conjeturas cuyo único anclaje es matemático. Aquí se incluyen la teoría de cuerdas, la supersimetría y los universos múltiples. A los incautos que desarrollan esas propuestas los tacha de hacedores de ficciones y de practicantes de una ciencia enferma.

    Yo discrepo en este punto, la especulación matemática no me parece en principio tóxica y por tanto no me pronuncio en contra de la teoría de cuerdas ni de la conjetura de los universos múltiples. Cosa distinta es que el exceso de especulación impida líneas de investigación prometedoras o que la teoría influya de modo pernicioso en el laboratorio forzando o manipulando los resultados que en él se obtienen. Sabine prefiere el laboratorio y la observación experimental a la teoría especulativa, en este sentido se halla en los antípodas de cualquier idealismo.

    Dolida por lo que considera un desbarajuste clama que: “Physicists need new methods. Better methods. Methods that are appropriate to the present century”. Hossenfelder lamenta estar sola en su empeño por ofrecer alternativas a esta cuestión. Hay que reconocerle el coraje de enfrentarse al mainstream, no duda en avisar a sus colegas de que incurren en errores de principio que deben resolver con urgencia. En este sentido quiero añadir que con el comienzo de la década del cincuenta la línea de investigación seguida por los físicos de partículas sufre una modificación. Las razones de esa modificación son oscuras, lo cierto es que truncaba una trayectoria teórica y experimental prometedora y bien coordinada en el plano internacional.

    http://backreaction.blogspot.com/2019/10/the-crisis-in-physics-is-not-only-about.html

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Por Arturo Quirantes, publicado el 18 septiembre, 2019
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