El discurso de la equidistancia

Javier Cárdenas
Javier Cárdenas, rey de la equidistancia

Las pseudoteorías con aspecto científico pero sin ninguna base científica suelen utilizar una estrategia muy inteligente que podríamos llamar el discurso de la equidistancia, y que está basada en sembrar la duda. Cualquier científico que desee plantear una teoría válida alternativa a la evolución, pongamos por caso, tendrá una tarea ardua por delante habida cuenta de la cantidad de evidencias que apoyan la tesis de Darwin. La situación es muy distinta fuera de los círculos científicos. El ciudadano medio, o aun el profesional periodístico bien versado en su trabajo, por lo general tiene una idea bastante limitada de la ciencia y sus métodos (motivo por el que estoy escribiendo este libro, ya que estamos). Allí, en debates públicos o programas de televisión, el diseño inteligente puede medirse con la evolución en condiciones de equidistancia, lo que presupone igualdad de oportunidades.

Imaginemos un debate en un auditorio público, o en un programa televisivo. De un lado tenemos un científico evolucionista, con cien años de pruebas a sus espaldas; de otro, una persona que apoya una teoría inválida, no científica, carente de base y de corroboración alguna. A los ojos de un lego, ambas personas son iguales y tienen el mismo derecho a presentar sus teorías. Que el diseño científico y la evolución estén en igualdad de oportunidades está asegurado, ya que el moderador o presentador, en un ejercicio de lo que considera buen periodismo, les da a ambos igual importancia, igual tiempo, igual capacidad de réplica.

Dicen que el mero hecho de no efectuar una elección es en sí una elección, y de modo similar creo que presentar una pseudoteoría no científica en igualdad de condiciones a una científica dota automáticamente a aquélla de un estatus superior al que se merece por sus méritos. Dicho de otro modo, dar a la evolución y al diseño inteligente igual preponderancia envía el mensaje de que tan válida es una teoría como la otra.

Esto ya ha sucedido en diversas ocasiones. Uno de los casos más conocidos tuvo lugar en 2014, cuando el divulgador científico norteamericano Bill Nye decidió aceptar el reto y enzarzarse en un debate televisivo sobre la evolución y el creacionismo. Su contrincante fue el creacionista Ken Ham, creador de un parque temático en Kentucky que muestra el relato bíblico de la creación, incluyendo una reproducción del arca de Noé. Podríamos analizar cada línea de los argumentos de cada uno para intentar averiguar quién ganó el debate, y muy probablemente la victoria táctica correspondió a Bill Nye, pero en última instancia quedó claro que el vencedor fue Ken Ham, no porque sus ideas científicas fuesen mejores sino por el mero hecho de que una estrella de la ciencia “oficial” se midiese a él en igualdad de condiciones.

El debate provocó una reacción por parte de los seguidores creacionistas, y el resultado fue un aumento de las contribuciones al parque temático de Ken Ham. En un intento por dar luz a la verdad, Bill Nye acabó ayudando a su contrincante. El “efecto Ham” es un gran aliado para los charlatanes con talento, ya que les permite sustituir los datos y la lógica haciendo una apelación directa a los sentimientos y la empatía del público. Algunos incluso invitan públicamente a los científicos a un sano y abierto debate (frente a sus partidarios, por supuesto), como expresando que no tienen nada que ocultar y que están dispuestos a defender sus creencias.

El discurso de la falsa equidistancia ha calado profundamente el pensamiento periodístico actual, donde con absoluta buena fe se cree que ambas partes de un conflicto deben gozar de idénticas oportunidades. Esto lo vemos día sí y día también en los informativos. Si un político de un partido afirma algo, un político rival tiene que dar su opinión acto seguido. Cuando un grupo de vecinos protestan por la modificación de la línea de autobús del barrio debe aparecer alguien a quien le parece bien. ¿La patronal está contenta con las cifras del paro? Estupendo, pero hay que buscar la opinión de los sindicatos.

La apelación a la equidistancia, que proporciona grandes resultados en cuestiones polémicas y en general permite evitar los peligros del pensamiento único, falla cuando la polémica, sencillamente, no existe. Esto podemos verlo en problemas de gran calado social en los que una gran parte, por no decir la totalidad de la población, está de acuerdo.

Un ejemplo: la violencia contra las mujeres. Creo que estamos todos de acuerdo (salvo los cavernícolas de siempre) en que es un problema serio que debe ser combatido a todos los niveles, y si acaso discutimos en algo es en las medidas a tomar para resolver esa lacra social. Un programa debate televisivo entrevistaría a víctimas, abogados, policías, psicólogos, y en general todas las partes implicadas, pero no al agresor. ¿Por qué? Porque una violación no es un tema de debate en el que haya que tomar partido a favor o en contra. Nadie está interesado en la problemática social del violador, sus motivaciones personales, o en justificar su actuación en casos puntuales. Hemos decidido que no es no, y a nadie se le ocurriría sentar a un violador junto a su víctima en aras de la equidistancia.

El camino ha sido largo incluso para obtener esa unanimidad. Recuerdo que en 2012 un programa de Telecinco llamado La Noria entrevistó a la madre de uno de los implicados en el secuestro y asesinato de Marta del Castillo. Los comentarios que se hicieron en ese programa y el hecho de que la madre cobró una cantidad de 10.000 euros por su aparición mientras el cuerpo de Marta seguía en paradero desconocido (nunca fue encontrado, de hecho) provocó un descontento que se tradujo en un boicot, la retirada de publicidad por parte de todos los anunciantes y, al final, la desaparición del programa. Desde entonces los medios informativos parecen haber aprendido la lección de que, en ciertos temas, la equidistancia no es una buena idea.

Es posible imaginar un futuro en el que la violación sea considerada socialmente aceptable, momento en que programas estilo La Noria renacerán de sus cenizas con gran éxito; pero no puedo imaginarme un futuro en el que la gravitación newtoniana cambie y como resultado algunos cuerpos sean repelidos por la Tierra. En ese caso, hacer hoy un debate equidistante entre la gravedad y una teoría de gravitación repulsiva no tendría sentido alguno. No es que el debate sea más o menos equidistante, es que no hay debate. Algunas cosas caen por su propio peso.

Pero no crea que la estupidez humana tiene límites, y menos el deseo de altas cotas de audiencias. Que se lo digan si no a Javier Cárdenas, presentador del programa televisivo Hora Punta. En septiembre de 2017, mientras los huracanes Irma y Harvey devastaban el sur de Estados Unidos y áreas del Caribe, Hora Punta presentó a un supuesto experto que, tras analizar algunas imágenes por satélite, concluyó que esos huracanes habían sido producidos por el hombre. Sus afirmaciones carecían de la menor base científica, no presentó prueba alguna ni detalles para respaldar sus afirmaciones. Hasta ahí, lo normal, en Internet puedes encontrar miles de personas así.

Lo preocupante fue la actitud de Cárdenas. No sólo concedió voy y tribuna a un charlatán (lo siento, no puedo calificarlo de otra forma), sino que el presentador llegó a decir (cito): “Parece una locura, pero hay diferentes corrientes de opinión que afirman que sea posible” Se quedó a un pelo de apoyar la tesis del charlatán. Técnicamente no lo hizo, pero dio la impresión de que existía un núcleo de verdad tras las afirmaciones de que el ser humano puede crear huracanes; y el mero hecho de aludir a una corriente de opinión al respecto probablemente ayudó a afianzar dicha corriente, creando el efecto de una profecía autocumplida.

No contento con apoyar las pseudociencias presentándolas en su programa, Cárdenas hizo juego con el discurso de la equidistancia, pero por desgracia para él nadie estuvo dispuesto a seguirle el juego. Según declaraciones de Cárdenas, “El Instituto Estatal de Meteorología niega por completo que pueda ser posible. No han querido manifestarse públicamente, aunque a nivel privado, dicen que no creen en ello.” No me sorprende que la Agencia (no Instituto) Estatal de Meteorología se negase a participar. Allí hay gente inteligente y seguro que ya están al tanto de los peligros derivados de la falsa equidistancia.

Hay, tanto en España como en otros países, que se han declarado abiertamente en contra de participar en debates donde la equidistancia es una falacia. Reconozco por experiencia propia que es difícil, ya que dar la callada por respuesta induce al adversario a creer que ha vencido por incomparecencia, pero a la larga resulta agotador dar los mismos argumentos una y otra vez a personas que no están dispuestas a salirse de su zona de confort. Quizá la mejor solución contra el problema de la equidistancia sea el mismo que contra los trolls en Internet: no saltar al trapo. Don´t feed the troll.

[De mi último libro Ensayo y Error]

 



31 Comentarios

  1. Teniendo en cuenta que Cárdenas ha llegado a afirmar que las vacunas causan autismo, que invita a los de la revista Año Cero a su programa y que defiende todo tipo de pseudoterapias no se si equidistancia sería la palabra adecuada.

  2. el resultado fue un aumento de las contribuciones al parque temático de Ken Ham. En un intento por dar luz a la verdad, Bill Nye acabó ayudando a su contrincante.

    Pero aunque Ham incrementara sus ganancias a corto plazo, ¿no es posible que el debate tuviera a medio y largo plazo otros “resultados” más difíciles de medir, como por ejemplo que contribuyera a frenar el avance del creacionismo en EEUU?

  3. Pues en nombre de lo científico,mueren millones de personas pon los efectos secundarios de vuestros trata momentos.A mi padre con ochenta años y sin tomar una pastilla hasta que se costipo ,nos empeñamos en llevarlo a los médicos buenos,y a los 83 moría tomando 32 medicamentos de vuestra ciencia .Sois unos mafiosos.

    1. Si tomaba 32 medicamentos es que estaba ya fatal, no es raro que muriera al poco. Aparte que 83 años ya supera la esperanza de vida en España para hombres, que es la segunda mayor del mundo.

    2. La respuesta de siempre: ¿tienes pruebas que haya sido por los medicamentos que murió la persona? Si las tienes, eso es demandable: entonces a demandar(si claro: a diferencia de dejar morir a la gente sin medicarla o darle aguitas, reikis, acupunturas, y demás memeces aquí existe la posibilidad de demandar) . Si no igual murió por alguna enfermedad debido a su avanzada edad.

  4. Por desgracia los científicos no están acostumbrados a lidiar con las falacias y el verbo fácil de los catantamañanas. Me viene a la mente la entrevista que hizo a Richard Hawkins el periodresentafor Bill O’Reilly, en el que este «acusaba» a la ciencia de no saber qué causa las mareas.

  5. En este asunto yo lo que se es que lo único absoluto son las leyes de la naturaleza. Lo demás puede pasar cualquier cosa: por ejemplo, que una mayoría crean tonterías(que ya pasa) y que impongan su estúpido punto de vista(que ya pasa, aunque en occidente sea donde menos pasa) prohibiendo todo debate. Es que lo que sugieres es “prohibir”(si, soterradamente para que no parezca prohibición ) el debate por falta de “altura” de las memeces.
    Después de que un estúpido punto de vista se impone en la sociedad también nos la pueden aplicar de vuelta(y esto también pasa y ya lo hacen): que la gente razonable no pueda criticar la estupidez y debatirla con los que creen memeces(que pueden ser la mayoría) porque afirman que los argumentos razonables son memeces….
    Lo siento: yo prefiero la libertad, y si alguien quiere creer que los “argumentos creacionistas”(entre comillas por que no existen tales argumentos sino las falacias creacionistas ) están a la misma altura que la evolución ¿pues que puedo decir? Es gente con la que habrá que enfrentarse siempre y es gente a la que si no se la enfrenta en el terreno en donde la ciencia puede discutir, que es el terreno de las argumentaciones con evidencias en la mano, al final habrá que hacerlo ya sabemos donde: en el terreno de batalla y quien sabe bajo que condiciones, incluyendo que puedan usar el poder bélico que les da la ciencia en contra nuestra.
    Al final de cuentas lo que permiten las leyes naturales pues puede ocurrir pero las leyes sociales no son leyes naturales. Debatir cualquier memez con alguien sea en público o privado no está prohibido por las leyes de la naturaleza(que yo sepa) y honestamente me parece mejor que la opción política o bélica que también son opciones que permite la naturaleza, sobre todo sabiendo que engancharse en una guerra creyendo cualquier estupidez es una actividad muy usual de los seres humanos.

  6. La noción de dualismo está implícitamente contenida en los fundamentos de la lógica aristotélica binaria (que sin que la mayoría de científicos lo sepa conforman la base de lo que se conoce como “racionalidad” y “ciencia”). Todo son blancos o negros y se fundamenta en tres leyes fundamentales:

    La ley de la identidad: Una cosa es igual a si misma, o lo que es lo mismo tiene una esencia, unas cualidades que la separan del resto. En el diálogo de Plato “Teeteto” entre Sócrates y éste último se expone de la siguiente manera:

    “Sócrates: en lo que respecta al sonido y el color, en primer lugar, ¿piensas en esto sobre ambos: existen?Teeteto: SíSócrates: ¿Entonces piensas que cada uno difiere del otro y es idéntico a sí mismo?Teeteto: CiertamenteSócrates: ¿Y que ambos son dos y cada uno de ellos uno?Teeteto: Sí, ¡eso también!

    Uno de los requisitos en ciencia hoy en día es que los conceptos deben tener una definición y estar claramente delimitados respecto a otros. Toda ciencia trabaja con tipologías y taxonomías. En la práctica ni es posible hacer una distinción clara entre conceptos (pues va a depender del punto de vista del observador y de sus propósitos) ni se hace (todavía hoy identifico físicos que no tienen una definición rigurosa y taxonómica del concepto de energía).

    La ley del excluido del medio: el título lo dice todo. Algo es o no es y no hay punto medio. O Sócrates es mortal o no es mortal. Tu religión es buena o mala. El ecologismo es bueno o no. Es evidente la influencia que este tipo de pensamiento ha tenido en la codificación de las religiones judeocristianas donde la moral se basa en unos preceptos escritos a puño y sangre e incuestionables. No es de extrañar que eso llegara a la ciencia y se siga dicotomizando entre los expertos y los no expertos, los que saben y los que no saben. Las tradiciones esotéricas y algunas tradiciones orientales suelen ser menos dogmáticas y más fenomenológicas, donde la palabra escrita no tiene tanta importancia y se busca una experiencia (de ahí el uso de koanes, paradojas y frases sin sentido en el Budismo Zen). Sabemos ahora, después de la formalización matemática de Gödel sobre las paradojas, que hay veces en el que una cosa puede ser ella misma y su opuesta a la vez. Esto suele ocurrir en sistemas auto-referenciales como en la frase “Esta afirmación es falsa”, “No existe ninguna verdad absoluta” (lo cual se puede tomar como verdad absoluta) o como en la famosa paradoja del barbero. El lenguaje parece ir más allá de la lógica de Aristóteles, así como las matemáticas.

    La ley de la no contradicción: Dos afirmaciones/elementos no pueden ser verdaderos en el mismo sentido y en el mismo tiempo. Todo en el universo debe ser inequívocamente no contradictorio ¡2+2 = 4 y no puede no ser 4! Entramos en el mismo problema de la ley anterior (a veces se confunden) y efectivamente podemos encontrar casos en los que haya contradicciones como en las paradojas de arriba o muchas otras. Ya he comentado más de una vez que es muy importante entender que especialmente en Ciencia de la Sostenibilidad, un tipo de conocimiento que nace a partir de la identificación de un problema que hay que resolver, este se escapa del criterio de verdad. Si la humanidad debe seguir su curso actual y extinguirse (como proponen los que defienden la extinción voluntaria) o debe ser sostenible no es algo que pueda medirse con la vara de la verdad o la no verdad. Gödel demostró matemáticamente que una cosa puede ser verdad, pero no demostrable dentro de los axiomas del propio sistema y este es por tanto incompleto. ¿Es verdad que la Ciencia de la Sostenibilidad está en lo cierto cuando afirma que hay que ser sostenibles? No es posible que está definición sea demostrable dentro de la propia Ciencia, hacen falta meta-axiomas irracionales y normativos. Si alargamos lo suficiente el chicle siempre llegaremos a un sistema de creencias que puede ser más o menos útil. Por eso siempre hay que ir con cautela con palabras aparentemente incuestionables como “verdad”, “causalidad” o “evidencia” (la causalidad es otro ejemplo de concepto no demostrable, que no puede ser verdadero ni falso ni evidente en si mismo pero que nos es útil en un marco de probabilidades basadas en algún nivel de percepción en la relación artificial sujeto no-sujeto. Con la evidencia sucede algo parecido. ¿Cuánta evidencia es suficientemente evidente? ¿Cuántos estudios son suficientes para demostrar que la carne es saludable o no? Para una explicación más completa de esto recomiendo leer el artículo de Andrea Satelli y Mario Giampietro The fallacy of evidence based-policy (aquí gratis en inglés).

    Estas tres leyes, implícitamente reconocidas se combinan con un supuesto método científico (hipótesis, experimento falsificación/confirmación, discusión y revisión de hipótesis con reproducibilidad) que en la práctica nadie sabe quien o quien no sigue y que difiere según la disciplina, pues no hay mecanismos estrictos de control de calidad aceptados universalmente ni tampoco método científico aceptado universalmente y a menudo ni tan siquiera a nivel disciplinar, tal y como la filosofía de la ciencia nos ha mostrado durante todo el siglo XX y XXI. Tenemos ya el cóctel perfecto: una buena dosis de aristotelismo edulcorada con un método poco definido, poco riguroso pero poco cuestionado desde dentro

  7. La ciencia, en mi humilde opinión, la estamos convirtiendo en palabra de Dios, son numerosos y notorios los errores que se han cometido.El que el cáncer y las enfermedades cardíacas sigan siendo las primeras causas de muerte en Estados Unidos es algo que no sorprende pero lo que sí llama la atención es que la tercera causa sean los errores médicos.
    Esto es lo que afirma un estudio realizado por investigadores del hospital Johns Hopkins.
    Los expertos del centro concluyeron que alrededor de 250 mil personas al años mueren por fallos médicos, lo que supera los fallecimientos por enfermedades respiratorias, accidentes, infartos y el Alzheimer.
    Evidentemente los medicamentos salvan muchas más vidas, pero no deberiamos de olvidar también sus errores.
    Por otro lado se pretende que tengamos una fe cuasi religiosa en la ciencia y como casi cualquier monoteismo que se precie se autoproclama como depositante de la Verdad absoluta. Sin embargo una cosa que caracteriza a la ciencia es el permanente cuestionamiento y la constante evolución de sus verdades, muchas verdades cientificas de hace 50 años, hoy han sido plenamente rebatidas y superadas. Por la misma razón es muy probable que la misma ciencia rebata y cuestione dentro de unos años las verdades absolutas de su conocimiento actual. Creo que una buena dosis de humildad y cuestionamiento no le vendria mal a la ciencia y a muchos científicos. La ciencia no puede explicar, ni demostrar todo lo que ocurre ni en nuestro cuerpo, en nuestra mente, en este planeta y en el resto del universo. Y excluir de nuestra sociedad todo lo que la ciencia no puede, en este momento,
    explicar es un empobrecimiento notorio para todo el mundo y una dictadura científica a la que no deberiamos plegarnos.

  8. En política la equidistancia es aconsejable (o al menos la historia nos demuestra que es mejor que los extremismos). Por ejemplo, el PSOE se creó en los ’70 para evitar que a la dictadura en declive de Franco le pudiera relevar un gobierno comunista (y gracias a Boyer lo logramos).
    Supongo que en el periodismo también importa dar la noticia desde varios puntos de vista, para formar un criterio en el espectador (ahora bien, se corre el riesgo de manipular si uno sesga la información que se da).
    En ciencia no existe equidistancia, lo que existe es mayor o menor conocimiento de un asunto; aunque un conocimiento absoluto no es posible, por lo que la ciencia nunca ofrece verdades absolutas (cosa que sí ofrece la religión). Por ejemplo, cuando tú mismo, Arturo, hablaste de la energía oscura elprofedefisica.naukas.com/2017/08/28/nuevas-dudas-sobre-la-expansion-del-universo/ no sabías que la planitud del universo era una cuarta observación a tener en cuenta. Te metiste en aquel embrollo no por equidistancia, sino por incompetencia. Para rebatir las “fake science”, sólo hay que analizar la argumentación que se te da y contrastarlas con los fundamentos de esa ciencia.

  9. Me congratulo que el profesor halla dado por terminadas sus vacaciones.
    Que no por merecidas hallan dejado menor hueco en est eparamo de estulticia.

    Si hablas claro, la memoria media del oyente son tres segundos y la asimilacion de conceptos un 0’1%

    Si t e limitas a los puntos importantes y eres conciso, te rellenan los huecos conlo que quieren oir.

    Si callas otorgas.

    La unica cura contra la charlataneria y a estupidez maguncia — de magos, no de Maguncia — es dejarles que tomen y hagan lo que quieran y se extigan cuanto antes, incluso soy partidario de apoyarles en sus consumos de agüa sucia y placevos.
    Asi, si cae el consumo de medicamentos de verdad y de tratamientos cientificos, los enfermos podermos mejorar nuestra atencion.
    Con casi 9e9 humanos que se extigan unos cuanto millones es saludable.

    ¿Morirse a lso 83 por 32 potingues? No se murio el pobre por la medicina — murio d epuro viejo, que coño —, sino porque le envenenaron estos deudos tan deseosos de prolongar artificialmente una vida que ya estaba acabada. Como eutanasia me parec equ efue un poco extrema y sadica, pero que ahora le hechen la culpa a la medicina… ¡Pos güeno! Que ellos no s emediquen, unos cuantos tontos menos.

    Salud

    1. No se puede ser simplista con estos temas (que se mueran y punto) o que hagan lo que quieran. Si hacen lo que quieran los padres ‘chachimodernos’ no vacunarán a sus hijos, que no tienen la culpa, y estos a su vez contagiarán a otros, y enfermedades erradicadas volverán a resurgir. Los Pamieses y demás tendrán cabida en espacios públicos (que pagamos todos) y difundirán su mensaje a miles de personas que aún no tienen una formación para discernir lo verdadero de lo falso.

      Hay que atar en corto a los tontos.

      1. ¡Ah, pero es que ahi es donde deberia estar la ley y no al servicio de los monsanto y compañia!

        Si tu no vacunas a tu niño y lo llevas al colegio y el mio se muere por el contagio del tuyo, TU A LA PUTA CARCEL HASTA QUE TE PUDRAS.

        Que eres tonto y te toma sacarina y agüa de grifo en vez del tratamiento oncologio, el “medico” y el “maguncio” A LA CARCEL hasta que demuestres con pruebas reproducibles y demostrables que tus potingues curan y no ha sido un homicidio por negligencia.
        No es lo mismo que te encuentres con un paro cardiaco y trates de reanimarlo con rcp y se muera de todas manera, ya que ha sintentado salvarle, que envenenar a la gente con animo de lucro.
        Aunque la ley española no lo cree asi, si intentas ser samaritano y no lo logras puedes tener responsabilidad,. segun la ley, hay que dejar que se muera una persona esperando un responsable cualificado.

        Joder, si una farmaceutica vende un producto que causa muertes, se les cae el pelo, — veinte o treinta años despues, eso si —.
        Si usas huevo en una ensaladilla y en el bar hay salmonelas eres responsable y puede sir a la carcel.

        Y asi sucesivamente.

        Pero claro. Como tienen TODO EL DERECHO a montar sus negocios y que la gente sea tonta del culo no es culpa de ellos, y por supuesto, los egipcios son jugosos. Pues nada, tu puedes serguir siendo tolerante que ellos llevan su hijo con sarampion al colegio y tratado con hierba luisa y a esperar que entren en razón y los gobernantes gobiernen para el bien comun en vez de para SU bien comun.

        Pues mira, entonces esos daños colaterales tambien estan bien merecidos, porque si yo me entero que en mi güarderia o colegio hay un crio que sus padres no han vacunado por sus “creencias” no paro hasta que lo expulsen.
        Y lo sentire por el crio, pero si los gobernantes no velan por el bien de mis hijos, yo si.
        Y me importan un carajos los derechos de esos padres si implican perjuicio para mi.

        Un senegales no puede mutilar genitalmente a su hija por muy tradicional d esus creencias que sea, si vive en un pais donde eso es delito.
        Esto es lo mismo, o deberia serlo, deberia ser delito convencer a un enfermo de usar reiki en vez de un tratamiento comprobado.

        Y como dice el profesor, no hay equidistancia ni pollas en vinagre. No hay equilibrio y no hay que respetar todas las opiniones.

        La estupidez o la ignorancia no son excusas, no son atenuantes, sino muy al contrario, deben ser agravantes.
        Hasta el mas ignorante puede hacer un esfuerzo y pensar. Si no lo hace, es por que no quiere y ahi pierde todos sus derechos en mi opinion, por ser mas comodo par ael el no pensar y el dejar llevarse por la corriente del rebaño, porque no es que se perjudique el, sino que nos perjudica a todos.

        Asi que si hay que simplificar la cuestion.

        Si marginamos a gente por su color de piel, o su procedencia, o su entidad sexual, auqnue sean buena gente. Con mas razon hay que marginar a los tontos del culo.

        La sociedad es una mierda tal como es y andar jugando a beunismos y a ser tolerante cuando te dan por culo una y otra vez, no sirve de nada para cambiarla, asi que ahy que radicalizarse y obligar a lo tontos a que sufran las consecunecias de su estupidez antes que las suframos los demas por ser tolerantes.

        Cuando la sociedad sea un cogidos de la mano cumballa, ya veremos. Pero ahora hay que defenderse porque no dejaran de atacarno y perjudicarnos constantemente y nosotros calladitos y comprensivos, ¡A jodernos!

        No señor.

  10. Añadiría dos cosas que junto con esto explican que sea tan fácil que las pseudociencias/creencias estúpidas se extiendan: en primer lugar, la sensación de que una creencia sea muy numerosa: no solo esos debates ”equidistantes” dan la sensación de existir una polémica que no hay sino que hace parecer que los ”disidentes” son más de los que en realidad son, y esto es especialmente fácil en internet: porque una opinión sea apoyada por mucha gente no la hace más veraz (ejemplo, mundo desconocido, un canal de youtube de un charlatán con ¡Casi 2 millones de suscriptores!). Por otro lado, el científico en un debate debe de dar hechos y explicaciones, las cuales pueden ser en esencia bellas y simples pero difíciles de entender y/o de explicar a un lego; sin embargo, cualquier persona en menos de 15 segundos puede hacer una afirmación sin fundamento, para cuya refutación el científico requiere más tiempo de explicar.

  11. El caso de Cárdenas y sus “programas” (tanto en TV como en radio) son un ejemplo de libro de lo peligroso que es dar cobertura mediática a personas que caen en el tercer cuadrante de la teoría de la estupidez de Carlo Maria Cipolla.

    El tipo este se ha dedicado (y sigue haciéndolo en la radio) a intoxicar a su audiencia y a sentar cátedra sobre prácticamente cualquier tema que caía en sus manos. Su persona define el comportamiento cuñado. Y no creo que lo haga conscientemente. Simplemente es así. Por eso cae en el tercer cuadrante.

    Los estúpidos son extraordinariamente peligrosos, y darles la posibilidad de hacer llegar su mensaje a cientos de miles de incautos lo es todavía más. Estoy convencido que este tipo se cree realmente sus conspiranoias.

  12. Arturo Quirantes…
    Me gusta este artículo tuyo, No obstante hay cosas que me chocan por ser muy genéricas y muy resabidas. Expresiones para quedar bien, expresiones inapelables, etc.
    (Voy a contar un chiste, empezar a retiros… Seguro que os vais a reír, etc.)

    ” … Creo que estamos todos de acuerdo (salvo los cavernícolas de siempre) en que es un problema serio que debe ser combatido a todos los niveles, y si acaso discutimos en algo es en las medidas a tomar para resolver esa lacra social. …”

    Y como hablas de Internet… ¡Menos mal que existen sitios como Naukas!,
    Actualmente el clásico dicho:
    “Asi es, si a usted le parece.”,
    Parece haberse convertido en sinónimo de:
    “Tiene usted razón, desde su punto de vista tiene usted razón.”

    Nada más, creo recordar haber leído artículos en los que sus autores, más que meterse con las personas, usaban la ironía y la imaginación… Aparte, creo, de que solían nombrar a ciertas personas de forma indirecta para no hacerles publicidad o jugar a su luego.
    Otra cosa son los debates o las polémicas con “colegas” con los que disfrutan la misma “pasión intelectual”

    En fin, por si a alguien le interesa. Pongo unos apuntes sacados de distintos sitios de Internet:
    =======================================================
    Leer a alguien, escucharle o leer un libro… Pues, salvo excepciones, la mayoria se deja llevar por cuestiones ideológicas que suelen representar los clásicos extremos o prejuicios ideológicos, mentales y políticos.
    Es preocupante el ver como se trata de confundir, manipular y arrimar el ascua a una sardina pasada de fecha de caducidad. El intentar dar argumentos culturales que nos guíen a los demás por el buen camino en la vida o  en la lectura, no suele llevar a ninguna parte. Eso si, aunque no haya que agradecer nada ante consejos no pedidos, se supone que habrá alguien que agradecerá que le den cuerda para que funcione y que le lleven o guien por cualquier camino.

    Un intelectual tiene que explicar; no ya a los demás, sino a sí mismo; las cosas que está viendo y muchas no las sabe explicar. Tal vez sea porque las tiene muy cerca,  son muy recientes o quizá sea por el hecho de tener muchos  datos o  porque le preocupe más la cosa. Puede que su propio interés condicione su visión.
    Lo de definerse a si mismo como “intelectual” es muy cómodo y muy fácil de decir.
    Y el hecho de que estos “intelectuales”  pasen y hayan dejado pasar  el  tiempo calladitos y sentaditos a verlas venir, en vez de librar la entusiasta batalla de las ideas frente a los fanáticos destructivos, no tiene vuelta atrás. De forma más o menos intencionada suelen llegar demasiado tarde a todo.
    Eso de escribir, cobrar y quedar bien escribiendo artículos en periodicos en papel, son cosas del pasado muy vistas:  Llamar la atención como sea para conseguir trabajo y comer.
    Y más cuando escriben cosas obvias y de Perogrullo. Lo de que son ideas copiadas de otros intelectuales de otros países, se lo tienen bien callado. Y cuidado con rebatirles o decirles algo, nos salen con eso de su libertad de cátedra de la su libertad de pensamiento o cualquier otra elucubración.

    Las pseudoteorías o pseudociencias con aspecto científico, pero sin ninguna base científica, suelen utilizar una estrategia muy inteligente que podríamos llamar el discurso de la equidistancia, y que está basada en sembrar la duda.
    En el intento o debate por dar luz a la verdad se puede  acabar ayudando al contrincante. La apelación directa a los sentimientos y la empatía del publico, es un gran aliado para los charlatanes avispados y con talento, no hay que negarselo.  Les permite sustituir los datos y la lógica haciendo uso de la apelación,  algunos incluso invitan públicamente a los científicos a un sano y abierto debate frente a personas convencidas de las mismas  pseudoteorías que ellos. Estan expresando que no tienen nada que ocultar y que están dispuestos a defender sus creencias.
    La apelación a la equidistancia y a un árbitro, juicio o fuente externa proporciona grandes resultados en cuestiones polémicas y en general permite disimular y  evitar los peligros del pensamiento único.
    De ahí el peligro de considerar a la otra parte como un enemigo o una persona a convencer. Falla cuando la polémica, sencillamente, no existe. Ojo con los peligrosvdebla la falsa equidistancia donde,  con absoluta buena fe, se cree que ambas partes de un conflicto deben gozar de idénticas oportunidades.
    Un programa tipo de debate televisivo entrevistaría a víctimas, abogados, policías, psicólogos, y en general,  todas las partes implicadas, pero no al agresor o delincuente. ¿Por qué? Porque una hay cosas que son temas de debates en los que hay que tomar partido a favor o en contra.
    Nadie está interesado en una problemática social “generica” para justificar una combinación fortuita de hechos o un caso puntual. Y como no es no, a nadie se le ocurre  sentar a un delincuente junto a su víctima en aras de la equidistancia.
    .

  13. Yo opino que la ciencia, la filosofía y la religión son respetables por igual. Opino que la evidencia empírica, la razón y la fe son tres herramientas legítimas que permiten acercarnos y descubrir la realidad desde tres perspectivas, bien diferenciadas y complementarias, que desvelan aspectos distintos de la misma: el mundo físico, las ideas y el sentido trascendente de nuestra existencia.

    También opino que ese ‘descubrimiento’ de la realidad implica un cierto compromiso ético incompatible con la mentira, el fraude y el poner en peligro a los demás, y que, por tanto, no debería haber lugar para las pseudociencias, las sectas y las ideologías destructivas en una sociedad avanzada.

    Me parece que la -falsa- equidistancia, que valora igual lo falso y lo verdadero, lo malo y lo bueno, lo feo y lo bello, que aplaude lo mismo al sabio que al charlatán, es la última argucia que el tirano de siempre ideó para reconducirnos a todos al redil del pensamiento único.

  14. Se nota que no sabes dicernir en un mundo relativo, te pueden engañar simplemente por que no compruebas si es verdad o no, aceptar todo lo que te pueden dar sin saber que es eso es pura estupidez, no saber de que se compone tus medicamentos que naturalmente son metales con carbono, gases, agentes blanquedores, azufre, veneno, drogas, todo lo alcalino y ácido que te puedas imaginar todo eso pueden contener los medicametos solo que no sabes de que manera están construidos todas las formulas de tal manera que funcionan perfectamente para hacer un fin especifico bueno es la verdad de la medicina que salva a millones ya que la medicina no esta hecho de un material milagroso o una sustancia que no existe en este planeta, ahora recién están incluyendo meta materiales que igual son metales sinteticos y medicina vegetal, tampoco supongo que no sabes que el sensor de tu celular no es más que un material conductible funciona cuando hay este cuando la electricidad se conduce por tu dedo, se podría utilizar un clavo, tornillo o un hotdog pero nunca funcionará con madera ya que no conduce electricidad, simplemente hay que informarse y saber si no te están dando una dosis de veneno que seria perjudicial para el cuerpo aunque todo veneno genera consecuencias mas negativas que positivas todo se resume en que nada bien utilizado y todo en exceso es dañino.

    1. Un criterio del que yo me fío bastante es seguir el consenso científico en aquellos asuntos que son objeto de estudio por parte de la ciencia. Es cierto que también aquí puede haber sesgos, errores, mala praxis… Los científicos no están libres de miserias humanas. Algunos caen en conflictos de intereses, afán de notoriedad, incluso incompetencia. Pero son casos excepcionales. El método científico está preparado para corregir incluso estos casos y es difícil que un fraude pase desapercibido mucho tiempo.

  15. “Es posible imaginar un futuro en el que la violación sea considerada socialmente aceptable” Ten cuidado con esta frase que como te la saquen de contexto….?????

  16. Otro ejemplo de equidistancia, aunque puede que mas sutil, lo hemos visto entre este articulo y sus comentarios.
    Por un lado, A. Quirantes, brillante como siempre, traduciendo al lenguaje de los mortales estudios científicos con un grado de certeza e interés más que adecuado.
    Por otro lado, los “hipotistas”, gente que tras leer un artículo lo critica lanzando hipótesis, sin llegar más lejos y por supuesto sin aportar estudios que las avalen o hayan trabajado.
    No es lo mismo un comentario que el articulo, pero alguno, gracias al articulo consigue que le lean, sobre todo si son rápidos y aparecen como primer comentario.
    Con las hipótesis que hay entre los comentarios de este post da para varios trabajos de doctorado. Propongo un juego, a ver quien encuentra más

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Por Arturo Quirantes
Publicado el ⌚ 3 septiembre, 2018
Categoría(s): ✓ Ciencia • Ensayo y error
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