Los exámenes de un profe friki

coche de profe friki

Hace un par de días, alguien que conozco preguntó a un grupo de amigos si conocíamos a algún profesor que hiciera enunciados de preguntas «frikis» en sus exámenes. En esto, un pajarito se acordó de una anécdota que conté una vez frente a unas cervecitas.  En efecto, este que escribe está algo poseído por el lado friki de la fuerza.  A veces, animo un poquillo las preguntas de mis exámenes para darles vidilla, y que los alumnos no se asusten demasiado.

Por ejemplo, el año pasado, cuando España aún no estaba clasificada ni en semifinales del Mundial de fútbol de Sudáfrica, escribí un examen con una pregunta sobre tiro parabólico que comenzaba: «Tras ganar el Mundial, Villa viaja a Dubai para filmar un anuncio en el Burj Dubai, el edificio más alto del mundo…»  La buena fortuna hizo que mi problema fuese premonitorio, y entre eso y el pulpito Paul, copa del mundo a la saca.

Bien, pues resulta que en el curso 2009/10, en plena vena de «Física de Película», me puse a preparar el primer parcial para mis alumnos de la asignatura Física (Licenciatura en Química, Universidad de Granada), y se me ocurrió hacer una pregunta de examen sobre Mecánica.  Y no se me ocurrió nada mejor que esto:

Se encuentra usted en mitad de un lago helado, cuya superficie tiene un coeficiente de rozamiento cero. Dispone de una bolsa con los siguientes objetos: una bolsa de arena para gatos, una Coca-Cola de litro y medio, un muelle, un edredón, seis latas de atún, una caña de pescar, un pavo congelado y un iPhone con cobertura. ¿Cómo se las ingeniaría para llegar a la orilla del lago? A más respuestas, mayor calificación.

Evidentemente, quería que me hablasen de la conservación del momento lineal, la fuerza de acción y la de reacción, y todo eso.  Pero deliberadamente les dejé que pusieran la imaginación a trabajar, y algunos le metieron el turbo y hasta el óxido nitroso.

Estas son algunas de las respuestas más originales que me dieron mis alumnos:

– Llamo al 112 para que me rescate.  Un helicóptero me saca con una escalera

– Pongo el edredón en el hielo, me subo encima (o me pongo debajo de mí, es lo mismo) y empiezo a lanzar cosas en la dirección contraria a la que quiero ir (lógicamente la orilla más cercana). Todo objeto que aplique una fuerza sobre otro, a su vez éste le aplica una fuerza igual pero de sentido contrario 

– Derramo poco a poco la Coca-Cola para que se congele, justo encima derramo más para que siga congelándose; el objetivo es “crear” una pared o columna en la que me pueda empujar sin rozamiento, de un solo empujón ejerceré una fuerza que me dé velocidad, que será constante al no haber rozamiento

– Derramo la Coca-Cola y pongo el pie encima antes de que se congele, esto me dejará sujeto al hielo, si imprimo mucha fuerza hacia atrás (sin llegar a romperlo en la aceleración) y luego tiro fuerte para romper el hielo, con la fuerza restante llegaré a la orilla. [juega con el rozamiento dinámico y el estático]

– Echo arena para gatos en la Coca-Cola y la derramo en el hielo, al congelarse obtendría una superficie que gracias a la arena es una superficie antideslizante, cojo carrerilla en ésta y me deslizo por la superficie de rozamiento cero, pues como dice la primera ley un cuerpo no sometido a fuerzas externas se mantiene en reposo o movimiento rectilíneo uniforme

– Cojo el pavo congelado, lo coloco en el hielo y le echo Coca-Cola para que al congelarse quede bien fijo al suelo. Luego me empujo en él, y como no hay rozamiento con el suelo, por la primera ley llegaré a la orilla

– Hago que uno de los extremos del muelle se quede pegado al suelo de la misma manera, con Coca-Cola en el hielo, estiro el muelle en una dirección (siempre sujetándolo) y yo me moveré en la contraria, lo estiro hacia mí y yo iré hacia el punto en el que lo pegué, si lo hago varias veces como en un columpio, y al tener suficiente velocidad justo encima del punto de sujeción, lo suelto, por el principio mencionado yo llegaré a la costa

– Con Coca-Cola pego los dos extremos del muelle cual portería en el hielo, pongo el edredón en el suelo y me tumbo encima para no pasar frío, cojo el pollo y lo lanzo contra el centro del muelle, como todo objeto que ejerce una fuerza sobre otro éste le aplica una fuerza igual pero de sentido contrario, yo me dirigiré hacia la orilla, cuando llegue el pavo que ha rebotado en el muelle, yo estaré preparando una hoguera para fines sospechosos

– Con la caña de pescar, un poco de arte y paciencia en los intentos, enredo el sedal en alguna rama y, con cuidado, voy recogiendo el sedal, sólo que en vez de venir este a mí, yo voy a él, y como las ramas están en los árboles de la costa, yo llego a la costa

– Con el iPhone llamo a alguno de mi grupo de expedición/excursión, y le digo que venga al lago y que tome carrerilla y se deslice por la superficie hacia mí, y que me coja, para salir los dos; como nos cogeremos, el choque se puede considerar completamente deformable [inelástico], y gracias a la física, llegaremos al otro lado del que partió el compañero

– Cojo una lata de atún, me aseguro de que se quede bien sujeta al hilo de la caña y agarro el atún, lo lanzo a la orilla y con la caña en mano espero a que llegue algún animal que atraído por e olor coja la lata y se la lleve, tirando de mí por el hilo que sujeta la caña a la lata

– Usaría el pavo congelado como trineo

– Se podría crear una superficie con rozamiento, en la que sí es posible desplazarse, echando arena y caminando sobre ella hasta la orilla

– Podría agitar con fuerza la botella de Coca-Cola y abrirla de repente en horizontal. El líquido saliendo bruscamente empujaría la botella, y con ella a la persona, que se desplazaría en sentido contrario al de salida del líquido

– Como no hay rozamiento, se conserva el momento lineal. Así, al lanzar la persona los objetos en sentido opuesto a la orilla, aumenta la velocidad de ese objeto, y por tanto la de la persona también ha de aumentar, pero en sentido opuesto (hacia la orilla)

– Podría desplazarme sobre el edredón, soplando en dirección contraria a la que quiero ir

– Llamaría a mi primo a que viniera a la orilla del río en el que estoy y me lance una cuerda a la que agarrarme y que tire, al no haber rozamiento una mínima fuerza me hará desplazarme y al llegar a la orilla mi velocidad disminuye puesto que ahí sí hay rozamiento

– Si en la orilla hay algo a lo que agarrarme, usaríamos la caña de pescar para agarrarse a él y sólo tendríamos que tirar (subidos en el colchón)

– Se podrían usar las latas a modo de patines, atándonoslas con hilo de pescar. Y como en el lago no hay rozamiento sólo habría que empujar el colchón en dirección contraria a la orilla

– Chocarme contra el muelle con la bolsa de arena en las manos y soltarlo después del choque

– Con las seis latas de atún haría unos patines, los utilizaría como cuchillas más bien, y para que tengan un poco de peso o equilibrarlas las llenaría con la arena para gatos, y con el muelle agarraría bien fuerte las cuchillas a mis zapatos. El edredón lo utilizaría como abrigo durante el trayecto. La caña de pescar también la utilizaría para impulsarme, y en cuanto al pavo y la Coca-Cola, las guardaría de momento como reserva

– Vaciaría dos latas de atún, clavaría los bordes metálicos en el suelo de hielo y con ese punto de apoyo me impulsaría

¿Y a usted, lector?  ¿Se le ocurre alguna?



30 Comentarios

  1. Bueno, colo el Iphone no tiene cobertura, lo rompo y uso la superficie cortante de la pantalla para cortar el pavo.

    Quito la comida a la lata de atún (me las como acompañadas de un par de tragos de coca cola). Me hecho una siesta bien envuelto en el edredón y conservo las latas vacias y el iphone roto. Descanso hasta hacer la digestión. (al estar en un sitio congelado, es importante no morir por culpa del frio).

    Una vez hecho esto, mezclo el resto de cocacola con la arena de gatos, Uso las latas vacías colocando cocacola sobre la base de las latas, e inmediatamente las coloco distribuyendo 2 en cada pierna y 2 en el pecho (de manera que quedo acostado sobre las latas). para curarme en salud utilizo la red de la caña de pescar para atarlas .

    Uso un fragmento del iphone roto, envolviendo un lado con el envoltorio de la bolsa de la arena de gatos y lo aseguro con hilo de la caña de pescar, así tendré un pseudocuchillo.

    cargo en la bolsa el pavo, y corto parte del muelle para que quede un lado puntiagudo. Lo coloco en la punta de uno de mis pies.

    en una mano llevo la caña, en otra el pseudocuchillo hecho, y acostado boca abajo comienzo a desplazarme, usando el muelle que está en mi pie para coger el impulso inicial. Posteriormente uso el cuchillo para clavarlo poco a poco y continuar el desplazamiento. CUando esté cerca del bordillo, uso la caña para alcanzar dicho borde, y continuo con el procedimiento habitual.

    Una vez alcanzado el borde y estar en una zona segura, uso la batería del iphone para hacer una hoguera y procedo a descuartizar el pavo con el pseudocuchillo para poder comermelo. Así recuperaré las energias de casi 24 horas haciendo el tonto.

  2. Uso el iPhone para entrar en eBay y vender esta bolsa mágica donde me ha cabido una bolsa de arena para gatos, una Coca-Cola de litro y medio, un muelle, un edredón, seis latas de atún, una caña de pescar, un pavo congelado y un iPhone con cobertura. La venta de tan insólita bolsa me proporciona unas ganancias notables que uso para colgar un anuncio en mis redes sociales donde ofrezco todas las ganancias al primero que me rescate. Me guardo 99 centimos de las ganancias para comprarme Angry Birds para amenizar la espera mientras estoy estirado en el colchon disfrutando de la lata de atun y la cocacola. En menos de lo que canta un gallo tengo a muchas personas luchando por rescatarme.

  3. Nos sentamos sobre el colchón y nos disponemos a pensar antes de cometer ninguna estupidez. Echamos mano del pavo y de las latas de atún para no pasar mucha hambre.
    Aseguramos el colchón al hielo vertiendo coca-cola mezclada con arena por sus bordes, de forma que ésta se congele, fijando el colchón al suelo.
    Ahora usamos el comodín de la llamada y le pedimos a nuestro amigo el friki que siempre está en interné que se dedique a googlear a ver si encuentra una respuesta (En caso contrario, siempre podemos jugar al tetrix o al pacman. Corrijo: El iTetrix o al iPacman. Para que luego digan que los trastos de Jobs no sirven de ná…).
    Tras varias horas deliberando, gritamos «¡Eureka!», y nos lanzamos en plancha desde el colchón. Como no éste está bien sujeto al hielo, nuestro salto no lo desplazará: adquiriremos una velocidad y nos daremos de bruces con el hielo, desplazándonos con un movimiento rectilíneo uniformemente dolorido hasta llegar a la orilla.
    Por supuesto, si se es menos aventurero siempre se puede intentar delizarse suavemente. Pero dicho así no tiene gracia, claro.

  4. Es muy poco probable que mi velocidad respecto a la placa de hielo sea exactamente 0, por lo tanto, como se conserva el momento lineal, algún día llegaré (eso sí, me abrigo con el colchón, pongo un poco de música con el iPhone y me como el pollo y la Coca Cola).

  5. Realmente no hacen falta todos esos cachibaches. Ni uno de ellos. Se podría ir andando tranquilamente. Quizás sería un andar un tanto extraño, puesto que no podríamos darnos impulso, sólo podríamos cambiar de posición las piernas e ir desplazando cuidadosamente nuestro centro de gravedad sobre ellas, pero bueno, funcionaría. Ventajas de tener patas en lugar de ruedas.

  6. Fácil, me envuelvo en el edredón, y mientras me como el atún, uso el iPhone para publicar que soy un indignado catalán… ya vendrán los mossos a desalojarme.

  7. Cuánta complicación:
    Lanzo cualquier objeto hacia la dirección contraria de la que quiero ir. Incluso bastaría escupir o dejarse caer (aunque aquí sería más difícil ir la dirección correcta).
    Esto me recuerda al examen que le hicieron a Bohr, con barómetro y todo.

  8. Hola Arturo, no voy a responder la pregunta del exámen. Solo quería decir dos cosas, ojalá las leas. (1) El BLOG está muy bueno, me encanta, gracias por tu trabajo. (2) Este ultimo mes has perdido el rumbo con respecto a la física en las películas. Ojalá retomes aquella línea que venías siguiendo. Un gran abrazo.

  9. Tuve un profesor que nos planteó un problema de electromagnetismo bastante friki y cruel por cierto para nosotros que recién nos iniciábamos en ese tema y que decía mas o menos así : Un tren circula por una vía de longitud infinita a 60km/h. Calcule la diferencia de potencial que Ud puede medir entre ambos rieles. Y la explicación de su resolución es que en lugar de tener un campo magnético variable sobre una espira quieta, aquí teníamos una espira en movimiento (las vías y las ruedas y ejes del tren) moviéndose sobre el campo magnético de la tierra.

  10. No pierdo la oportunidad de hacer el moon-walker perfectamente. Luego deduzco que estoy en una delirante pesadilla porque es imposible que esté parado en el centro de un lago helado con rozamiento cero e intento despertarme echándome la cocalcola por encima.

  11. ¿¿¿Yo con una botella de cocacola??? Dejo el problema a un lado. No me duraría ni dos minutos, me la bebería del tirón, como gran cocacolainómana que soy.
    Claro que, la separación del gas en mi estómago provocaría una inmediata (y nada femenina) emisión gutural de gas que probablemente me propulsara a toda velocidad hacia el otro extremo
    🙂

  12. Con el iPhone llamaría a Richard Dean Anderson, para que me explicase cómo construir una «stargate» con el edredón, la caña de pescar, las latas de atún (vacías) y la arena para gatos (y un chicle). En agradecimiento, le invitaría a un festín a base de cocacola y pavo congelado relleno de atún.

    Si la tela del edredón fuese un superconductor de tipo II, el lago de nitrógeno helado y la gravedad comparable a la de Plutón, sin embargo, usaría la batería del iPhone para hacer pasar una corriente por el edredón, para ponerlo en levitación magnética, me subiría encima y lanzaría las demás cosas para propulsarme hacia la orilla por conservación del momento lineal. Claro que si el lago no tiene rozamiento todo esto puede hacerse sin trastear con el edredón y el iPhone, pero qué clase de físico dejaría pasar la oportunidad de levitar con un superconductor dadas las circunstancias?

    Y si todo falla, siempre podría clavar el iPhone al lago y llamar a mi antiguo profesor de física de partículas. El mero hecho de evitar mantener otra conversaación con él probablemente haría colapsar mi estado a varios kilómetros de allí.

  13. Nadie se ha dado cuenta de que aunque la superficie no tenga resistencia, el aire si?
    y otra duda:
    como se abre la lata de atún si no hay abrelatas?
    otra duda más:
    el iphone tiene cobertura, pero ¿y batería?

  14. En primer lugar, antes de hacer nada me levantaría del suelo y pensaría qué coño hago en medio de un lago con un pavo, una cocacola, latas de atún, un endredón, un muelle, una bolsa con arena de gatos y otra bolsa más grande para englobarlo todo. Después de recordar que tras una noche de juerga me hice pasar por santa claus, me quitaría la ropa y la guardaría en la bolsa porque estaría húmeda y no es cuestión de coger un constipado. Acto seguido me pondría el edredón encima y me alegraría de lo feliz que soy. Como seguramente el camino es largo y no habría otra cosa que hacer, me iría a la costa cercana a mi casa caminando, pues para eso tengo pies, con la bolsa arrastrándola y de vez en cuando me iría parando para comer atún y beber cocacola. Cuando estuviese un tanto más cerca, rompería un cacho de lago en el que el grosor fuese lo suficientemente pequeño para no hacerme daño y me pondría a pescar. ¿Para qué? Pues para acompañar al pavo que me iba a hacer más tarde al llegar a casa mientras el gato caga en su caja llena de arena. Tras un tiempo de deleite con un móvil lleno de limitaciones y opciones bloqueadas, la pesca estaría ya asegurada y como no podría ser de otra manera habría pescado a una magnífica sirena. Lástima que a ésta no le gustara la idea y del golpe me despertara de tan extrafalario sueño…

    Si la cuestión era conservación del momento, empujaría todo menos el móvil y el edredón. Nunca se sabe cuánto te va a frenar el aire y puestos a morirte mejor que no sea de asco ni de frío mientras viene el equipo A.

    //A todo esto, como duda que me ha surgido: ¿Cuando caminamos, necesitamos de un suelo con rozamiento para poder desplazarnos? Cosas de no haber caminado nunca sobre hielo…

  15. con el iphone llamo a mi psiquiatra y le explico que me ha vuelto a pasar; que estoy en medio de un lago congelado con una bolsa de arena para gato y un pavo congelado 🙁

  16. De mi profe Dº Santiago:
    -En un edificio de 40metros de altura, se encuentran los alumnos de 1º Bachillerato A. Entonces, Miguel -alentado por jesús y Juan Angel (así no venderán la burra)- le tira un globo de agua al profesor, que paseaba por la calle, y le da… en los pies. Si el ángulo de lanzamiento es de 37º y la velocidad inicial es de 50 m/s, ¿A qué distancia se encontraba el profesor?
    (Nota: Jesús soy yo)

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Por Arturo Quirantes
Publicado el ⌚ 16 junio, 2011
Categoría(s): ✓ Historias del Profe • Humor
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