Gravity, una gran película

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Recientemente se ha estrenado la película Gravity, de Alfonso Cuarón. Se trata de un film de temática espacial, así que este profe de física no puede dejar de meterse. No soy el primero, por supuesto, pero creo que los habituales a mi blog estarán esperando mi opinión al respecto. Bueno, ya la tienen en el título. Es una película de esas que me dejan con un gran sabor de boca. Tiene sus fallos, pero en términos generales es una pasada. Y hasta aquí la versión corta.

Vamos con el argumento. Como de costumbre, intentaré fastidiar lo menos posible, pero algunos puntos de este blog serían imposibles de explicar sin desvelar al menos algo del argumento. Voy a darles la versión resumida: dos astronautas en misión espacial se ven de repente envueltos en un infierno. Su transbordador queda inutilizado, la estación espacial está desierta, y se las van a ver canutas para sobrevivir. Esto, que en otras películas daría lugar a dramones melodramáticos plagados de tópicos, se ha convertido en las manos hábiles de Alfonso Cuarón en un film dramático que te coge por los pelos y no te suelta ni un momento.

De acuerdo, empecemos. Empiezan a desfilar unos letreritos iniciales avisando de lo chungo que es estar a 600 kilómetros sobre la Tierra. Aquí ya comenzamos mal, porque la acción transcurren en un transbordador espacial y en la ISS (Estación Espacial Internacional), y ninguna de esas estructuras está a tanta distancia de la superficie terrestre. De hecho, ¡no existen ya los transbordadores espaciales! ¿Ya estamos metiendo la pata?

Realmente, no. En ningún momento se afirma que la ISS está a 600 kilómetros. Quizá podían haber afinado algo más en los rótulos iniciales, pero tampoco hay que ser tan picajoso. Más me llamó la atención el rótulo de que allí arriba “no hay nada que transmita el sonido.” Teniendo en cuenta que casi cualquier película sobre el espacio incluye sonidos en el espacio (pecado capital), eso es algo importante. Luego lo comentaré.

En cuanto a la ISS y el transbordador, no hay problema. Los antiguos Shuttle eran perfectamente capaces de llegar hasta la ISS, y aunque ahora dormitan en unos cuantos museos, no veo por qué la NASA no podría hacerlos construir de nuevo; o incluso rescatarlos del museo. Haría falta pasta, por supuesto, y en estos días de shutdown el mero pensamiento de usar transbordadores es en sí digno de una película de ciencia-ficción. Seamos optimistas y confiemos que en el futuro los transbordadores volverán a volar.

Algo más cuesta arriba se hace ver en el mismo punto de la misma órbita a la ISS, el transbordador y el telescopio espacial Hubble, los tres juntitos. Aunque el transbordador puede llegar a ambos objetos (y lo hizo varias veces en el pasado), el Hubble y la ISS están en órbitas distintas, tanto en inclinación como en altura (600 km para el Hubble, 415 km. para la ISS). En teoría, podríamos pensar en una complicada misión según la cual el transbordador llega hasta el Hubble, lo captura, y luego ambos juntos bajan a la órbita de la ISS. Sería difícil, y requeriría combustible extra, pero creo que en principio es factible.

Lo que sí que habría que explicar es el por qué. Subir hasta el Hubble y luego bajarlo hasta la ISS, para luego (suponemos) devolver al Hubble a su órbita original es un jaleo de mil demonios. ¿Cómo se justifica? De nuevo, echemos a volar la imaginación. Quizá las operaciones de modernización del Hubble no pueden llevarse a cabo más que en la ISS por algún motivo justificado: allí hay posibilidades de albergar una tripulación durante largos períodos de tiempo, tiene espacio para talleres y laboratorios, energía a tope. Puede que las modificaciones que hacen al Hubble sean tan largas y complejas que unos pocos días de transbordador no sean suficientes.

Hasta ahora, las licencias literarias nos han permitido estirar el guión. Vamos a ver cómo apañamos esto: la especialista que está trasteando con el Hubble, la doctora que interpreta Sandra Bullock, ¡es médica! ¿Qué hace una doctora en medicina trasteando con el telescopio espacial? Imagino que una pifia tan gorda tiene que tener algún sentido, porque la verdad, parece un fallo de aficionado. Permítanme que intente arreglarlo yo. En un momento dado, la doctora habla de un escáner que utiliza en su hospital, y en términos tan familiares que parece que lo haya inventado ella. Bien, ¿y si realmente lo inventó ella? ¿Y si no es doctora en medicina, sino en Física?

Se me ocurre que la “doctora” puede haber desarrollado un nuevo sistema de escáner tipo TAC, resonancia o similar, pero en el infrarrojo o incluso en el visible. Puede que también haya preparado el software para manejarlo. Lo pone en marcha y lo prueba en un hospital para diagnóstico médico. Alguien en la NASA se da cuenta de que los métodos usados por la doctora para perfilar las imágenes internas de los enfermos (programación novedosa, técnicas de conjugación de fase óptica, nanofibras de vidrio, detectores ultrasensibles) pueden también aplicarse a los telescopios en órbita, convirtiendo al Hubble en una plataforma mucho más sensible y precisa. El tema es tan jugoso que el gobierno americano apuesta fuerte, monta una tripulación en un transbordador y la lleva al espacio para actualizar el Hubble.

Que yo recuerde, en ningún momento se dice o insinúa que la doctora Stone sea médica. Habla de “su escáner” y recuerda sus viajes en coche al hospital, pero todo sería compatible con una física o ingeniera que está preparando un aparato nuevo para aplicaciones diagnósticas. En cuanto al título de “doctora,” recordemos la distinción entre tener un doctorado y ser médico. En el primer caso, eres un doctor; en el segundo, un licenciado en Medicina. Que tendamos a llamar “doctor” a los médicos es una muestra de respeto, pero que conste, yo también soy doctor. Mi padre usó ese truco cuando quería colarse en el hospital a ver a mi hermana: “perdone, señor, ¿dónde va usted?” “yo soy doctor si no le importa” “ah, perdone, doctor, siga usted, disculpe” Y allá que iba don José Quirantes, orgulloso doctor en Geología por la Universidad de Granada.

Vale, sigamos adelante. La ISS es puesta en peligro por una nube de chatarra cósmica, fruto de un satélite que los rusos han destruido con un misil. Eso es algo perfectamente posible, y de hecho Rusia es el único país del mundo que mantiene un sistema ABM (Misil AntiBalístico) en funcionamiento. Según la peli, los rusos no querían que nadie se apoderase de un satélite espía suyo, así que lo destruyen ellos mismos con un misil.

Me vale. Lo que me resulta más raro es lo que viene después. Según la película, los fragmentos ponen en peligro a los astronautas. Da la impresión de que toda la órbita baja esté llena de chatarra peligrosa; y aunque no mola estar cerca de un satélite destruido en fragmentos, no debería haber problema si se encuentra a miles de kilómetros. Mucha casualidad sería que los rusos destruyesen uno de sus satélites espía de tal forma que la nube de despojos golpee justamente la ISS.

Quizá el satélite espía estuviese siguiendo a la ISS en su órbita; por mi parte me puedo imaginar formas más sencillas de cargárselo sin provocar un incidente internacional. ¿Acaso creyeron los rusos que el transbordador se lanzó para capturar el satélite mientras estaban reparando el Hubble? Imaginen esto: los rusos se equivocan y ponen su satélite en una órbita que cruza la de la ISS justo cuando ésta pasa por allí. Temerosos de una colisión, o peor aún, de que los odiosos norteamericanos capturen los secretos de su satélite, lo destruyen, quizá confiando en que los trozos no alcancen la estación. Lo hacen. Mala suerte para ellos. La paranoia rusa no conoce límites, así que estoy dispuesto a considerar esa hipótesis, pero la verdad, lo veo algo cogido por los pelos.

Otro problema: esos cascotes tienden a dispersarse, ya que no todos tienen la misma velocidad. No resulta verosímil que la segunda vez volvamos a tener una formación de trozos de chatarra, todos a la misma velocidad. Y si han perdido las comunicaciones con Tierra, ¿cómo sabe Clooney, digo Kowalski, que los fragmentos del satélite ruso tienen una órbita con el mismo período que la ISS, y que por tanto esos fragmentos van a coincidir con la ISS en el mismo momento y lugar? A lo mejor los Estados Unidos sí querían capturar el satélite ruso y Kowalski estaba en el ajo.

Por cierto, que el experimentado astronauta Kowalski (¿alguna relación con el “Kowalski, opciones” de la serie de animación Los Pingüinos de Madagascar?) falla a lo grande en matemáticas. Se saca de la manga que los fragmentos que han destrozado la ISS viajan a 80.000 kilómetros por hora. Eso es imposible. En una órbita baja como la de la ISS, los objetos dan una vuelta en hora y media, lo que nos da unos 25.000-30.000 kilómetros por hora. Una de dos: o es un bocazas fanfarrón que suelta esa burrada porque no quiere desvelar sus conocimientos sobre el satélite ruso (a buenas horas, moreno), o sus habilidades como comandante espacial no se deben a sus habilidades en matemáticas precisamente.

Vamos ahora de Guatemala a Guatepeor: se supone que la explosión ha puesto fuera de servicio los satélites de comunicación. Esos satélites se encuentran en órbitas mucho más altas, a 36.000 kilómetros de la superficie terrestre. ¿Una nube de chatarra que se carga la ISS y toda la flota de satélites a una distancia cien veces mayor? Lo siento mucho, pero eso no me lo trago. Entiendo que este fallo se introdujo como una necesidad del guión, a saber: mantener a los personajes flotando en el espacio sin ningún “aquí Houston, responda” que les pueda echar una mano. Es un recurso cinematográfico similar a cuando alguien no puede llamar pidiendo ayuda porque no hay cobertura. Es una lástima que Cuarón haya permitido un fallo semejante para forzar una situación de forma innecesaria.

Lo triste es que hay formas mucho más fáciles y verosímiles de solventar ese problema. Por ejemplo, si los despojos espaciales se cepilla el transbordador y la ISS, los astronautas sólo podrían comunicarse entre ellos, así que tiene lógica que hayan perdido contacto con la NASA (no sé si los astronautas en paseo libre pueden comunicarse directamente con los satélites, pero en caso necesario podemos fingir un fallo en la radio).

Si queremos darle al director el beneficio de la duda, podríamos pensar que fue exactamente eso lo que sucedió. Kowalski, sencillamente, no se entera de que las comunicaciones han fallado porque el transbordador está hecho chatarra, y cree que los satélites de comunicación se han quedado fritos. Creo recordar que en un momento dado dijo algo así como “media Norteamérica se ha quedado sin Facebook.” ¿Acaso está intentando impresionar a la doctora? Porque vamos, el muchacho me parece más cortito a cada momento que pasa.

En un momento dado, la doctora Stone se encuentra flotando en el espacio. Ha conseguido engancharse a una maraña de cables, y el astronata Kowalski se encuentra cerca. Ambos astronautas están unidos por un cable. De repente, Kowalski dice eso tan habitual de “no podrás sujetarme, suelta el cable,” Stone se niega y Kowalski, en el típico gesto de sacrificio heroico, se suelta y cae hacia la Tierra. Esto está obviamente copiado de situaciones similares del cine, ya saben, el típico “Sujétate” “no puedo, suéltame, no caigas conmigo” “no te soltaré” y al final se salvan los dos, o bien el que se tiene que caer cae con el típico efecto dramático.

Esto tiene sentido en la Tierra, donde la gravedad tira de nosotros hacia abajo. Pero en el espacio no sucede eso. Los dos astronautas de la película están en reposo relativo uno respecto del otro. Sus velocidades relativas son cero. La Tierra tira de igual forma de uno que de otro. En esas condiciones, si Kowalski suelta el cable no pasará nada, se quedará exactamente igual que antes de soltarlo. Ryan no tiene más que dar un leve tirón a la cuerda para acercar a su compañero. De nuevo, Cuarón necesita una excusa para una situación dramática, la del compañero que flota en el espacio y se aleja inexorablemente. Y de nuevo, podía haber resuelto la papeleta sin pifiarla. Lástima, porque a mí no se me ocurre forma de salvar la papeleta.

Hubo un momento, debo reconocerlo, en que el director se quedó conmigo pero bien. Resulta que la doctora Stone está sola en una cápsula rusa. No sabe dónde ha ido a parar su compañero. De repente, éste llega y golpea la ventanilla. Ni corto ni perezoso, coge y abre la escotilla. Lo que deja la cápsula vacía de aire, claro, ¡y ni siquiera le ha dejado a Stone tiempo para ponerse el casco! No sólo eso, sino que Kowalski entra, cierra la escotilla y el aire, mágicamente, vuelve a llenar la sala. Stone no tiene la menor secuela, y el berzas se sienta y sonríe en plan “supera esto, Chuck Norris.” Cuando ya estoy a punto de mandar a Cuarón a un sitio muy feo, Stone vuelve a aparecer en el siguiente plano… y está sola. Resulta que la chica lo había soñado todo. Si el director ha incluido esa escena para quedarse con la peña, enhorabuena, ha acertado del lleno.

Llegamos ahora al suceso más inexplicable desde el punto de vista físico, algo solamente comprensible por la necesidad de encajar el guión. Destruidas la ISS y el transbordador, la única esperanza es llegar a la estación china Tiangong-1, que casualmente también está vacía. Vale, la Tiangong-1 se parece a la estación china auténtica como un huevo a una castaña, y puesto que estamos en un futuro cercano, estoy dispuesto a aceptar que los chinos han estado muy ocupando ampliando su chalet espacial. Por desgracia, saltar de una estación a otra no es una opción. Ambas tienen órbitas distintas tanto en altitud como en inclinación y no estarán a la vista una respecto de la otra ni por casualidad. Incluso suponiendo máxima aproximación, podrían acercarse hasta cincuenta kilómetros, pero la siguiente vez que se acerquen no estarán a menos de quinientos. ¿Acaso los chinos han modificado la órbita de su estación para ir a remolque de la ISS?

Quizá quieran espiarla también. Usted decide si aceptamos pulpo como animal de compañía. Una última queja: la Tiangong-1 se precipita a Tierra y se hace añicos, y creo que lo hace demasiado deprisa. A menos que un buen fragmento haya chocado con ella lanzándola hacia tierra, me parece poco logrado.

A pesar de todo, y como habrán visto ya, estoy más bien a favor de concederle a Cuarón el beneficio de la duda, todo lo contrario que hice con Ridley Scott y su Prometheus. Y es que Alfonso ya me tenía con el hola. En el cine de ciencia-ficción es habitual saltarse a la torera la norma de que el sonido no se propaga en el vació, y allá suenan las explosiones, los disparos láser y los golpes. Sólo conozco dos excepciones: la película 2001 Odisea en el Espacio y la serie Firefly (y si alguien conoce algún otro ejemplo, por favor, que lo diga). En ambos casos vimos cómo el silencio del espacio puede ser magníficamente complementado con la música adecuada. Cuando comencé a ver la serie Galáctica (la nueva, no la de los 80), me emocionó ver que usaban ese mismo recurso: las naves de los buenos y de los malos se enzarzan en una lucha a muerte mientras suenan unos ritmos tribales que le venían como anillo al dedo a la escena. Por desgracia, no duró mucho, y el resto de la serie está llena de ruidos en el espacio. Jo.

Pues resulta que ahora tenemos un tercer ejemplo: Gravity. Allí no hacen más que chocar unas cosas con otras, pero en ningún momento oímos el menor ruido. Todo sucede en silencio, o bien con música de fondo. Perfectamente bien elaborado. Sólo en unas pocas ocasiones percibimos ruidos como el de una bota golpeando una superficie metálica; pero en esos casos eso es precisamente lo que oiría el protagonista, ya que el sonido se propaga por el traje y el cuerpo del propio astronauta.

Los espaciotrastornados pueden sacar más fallos de detalle (¿verdad, mi flamante co-ganador del premio Tesla? y me he dejado algún detalle en cartera (vale, doctor Tyson, el pelo de la chica no se ondula), pero creo que ya vamos bien servidos. En general, la película está muy bien hecha desde el punto de vista técnico. Las vistas desde el espacio son impresionantes, y se lo han currado por reproducir no sólo el paisaje o las estaciones en órbita sino la sensación que se tiene cuando se está allí. Uno ve cómo la protagonista se mueve entre los módulos de la estación, sale al exterior, entra, maneja los controles, y todo da una sensación de verosimilitud.

Esta película es una gozada, y me alegra ver que las críticas estrictamente cinematográficas que he leído hasta ahora, sin excepción, la ponen por las nubes. Yo si acaso le pondría una pega: en mi opinión, el personaje de George Clooney sobra. Sandra Bullock sale en pantalla mucho más que él, se come la escena a bocado limpio, y creo que podía haber hecho la película ella solita sin ningún problema. Pero claro, es una opinión personal mía.

No estoy solo en mis alabanzas a la película. Phil Plait, el Bad Astronomer, critica algunos de sus fallos, pero a pesar de ello la califica deincreíble, intensa, tensa, emocionante… vaya a verla inmediatamente, y si puede que sea en 3D.” La gente de Wired opina de modo similar. Wicho fue incapaz de desconectar su filtro de espaciotrastornado y le dio caña sin compasión. Los de Discovery quizá hayan dado con el elogio perfecto: “el consenso general es que la creación de Alfonso Cuarón es una de esas raras películas de ciencia ficción que no apestan.”

Más impresión me causó leer esta crítica de un astronauta real, porque a fin de cuentas son han experimentado la sensación de vivir y trabajar en el espacio. Clayton Anderson, el mejor astronauta de Nebraska (vale, el único astronauta de Nebraska) reconoce que le encantó la película. Y no sólo por ver a Sandra Bullock en pantaloncitos cortos (un pelín guarrillo el señor Anderson, pero tiene razón), sino por la reconstrucción que hace de la ISS y el transbordador. Según Anderson, la película da una visión muy exacta de lo que él experimentó en el espacio.

El astronauta Mike Massimino (el que salió haciendo correrías en la ISS con Howard Wollowitz) quedó impresionado con la exactitud del escenario que él mismo vivió. Eso sí, no parece impresionarle mucho el trabajo de los personajes, y reconoce haberse emocionado cuando vio… su cortador de cables. Todo un romántico, señor Cooper, digo Massimino. La verdad es que no se moja mucho sobre Gravity, pero no se corta un pelo en afirmar que considera que películas como esa molan porque representan una inspiración para futuros astronautas. Totalmente de acuerdo.

Personalmente, creo que Gravity es una de las mejores películas del espacio jamás hechas. Ocupa un lugar honroso junto a 2001 y Apolo 13, y muestra el camino a seguir a todos esos directores gandules que piensan que el espacio es un lugar estupendo para hacer ruido.

Para terminar, una advertencia. Harto de que todo el mundo la comentase poniéndola por las nubes, me entraron las prisas y acabé bajándomela de Internet. Craso error. Esta película no es para verla en un ordenador con calidad de screener chungo. Id a un cine y disfrutadla a lo grande, en pantallón, y si es en 3D mejor. Pasad del refresco y las palomitas, porque os vais a quedar una hora y media con la boca abierta.


34 Comentarios

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José Alfredo

Un apunte con respecto a que el personaje de Sandra Bullock es médico: me viene a la mente un ex astronauta norteamericano que era doctor en medicina, Franklin Story Musgrave, el cual, por si fuera poco, participó en la primera misión de servicio al telescopio espacial Hubble (y no solo fue al Hubble sino que fue uno de los “space walkers” que salió a trabajar directamente en el aparato), así que ese no necesariamente sería un fallo del guión pues al igual que Musgrave, el personaje de Bullock seguramente tendría otras calificaciones además de la medicina que justificaran su participación en dicha misión.Por lo demás, excelente entrada, la he disfrutado mucho, gran trabajo!

ConchaConcha

Yo no he entendido la escena en la que kowalski se suelta igual que tú. Acaban de ser golpeados por la chatarra espacial y han estado dando bandazos. Él lleva un impulso debido a algún choque y ella le sujeta y es arrastrada por él. Si se sueltan él sigue con su trayectoria y ella deja de estar sujeta a la fuerza con que él tira de ella y sólo siente la fuerza de las cuerdas del paracaídas que la sujetan por el pie. Kowalski no cae a la tierra, se queda girando en órbita pero alejándose de la chica.

Y te puedo asegurar que Clooney no sobra, para mí, claro. jeje.

ManuelManuel

Para Concha en 12 octubre de 2013
Partiendo del hecho de que el moderador del blog no contesta a ninguno de los comentarios vertidos; sí te diré que puedes encontrar respuestas a tus dudas, en mi comentario de 3 abril de 2014, en este mismo Blog, donde opino sobre algunas de las aseveraciones erróneas del artículo principal. Siento que las fechas estén tan separadas en el tiempo.
Saludos
Manuel

Manuel BertelottiManuel Bertelotti

Pero si antes de soltarse Clooney y Bullock tienen una breve conversación. Es decir, están estaticos uno con respecto al otro y con respecto a la cuerda. En el momento en que un cuerpo se detiene, la inercia desaparece y cuando Clooney se deja caer, ambos están completamente estaticos.

Pablo Lopez del Rincon

Esperaba con ansias tu crítica. Cuando clooney entra en la estación china pensé “a arturo le va a salir espuma por la boca”, me pareció un toque magistral para quedarse con la gente.

Eché en falta algunos hongos atómicos en la tierra (vistos desde el silencio del espacio). Lo de siempre, EEUU lanza una bomba en espuesta, rusia lanza las suyas y todo al carajo.

Pepe Fuertes

Buena entrada. Sólo un apunte. Primero dicen que los rusos han destruido un satélite y que no hay que preocuparse. Sin embargo, minutos después hablan de un efecto cascada, es decir, los restos de ese satélite han destruido a otros, que han provocado más restos, que destruyen satélites… No sé cuantos satélites hay en esa órbita, ni cuantos restos pueden generar, ni si tanta basura espacial puede producir interferencias. Tampoco sabemos si algo así puede afectar a más órbitas pero creo que la cuestión de la cascada hay que tenerla en cuenta.

Juan Carlos Llauradó

A pesar de que a una película se le han de permitir ciertas licencias en función de la historia y carga dramática, la parte de mecánica orbital en Gravity se ha tomado tantas licencias que podría haberla escrito un mono (y haberlo hecho mejor seguramente). Todos los conceptos de plano orbital, inclinación orbital, velocidad orbital y requerimientos de dV para maniobras orbitales son simplemente ignorados para poder hacer algo en la pelicula, que en el fondo es una especie de road movie, pero en el espacio.

Pero sin esas licencias no existiría la posibilidad de enhebrar una historia (que de por si ya es bastante pobre) y la película sería irrealizable por las inconsistencias con la vida real.

De cualquier modo es una película muy fiel en muchas otras cosas a la actividad humana en el espacio y tampoco es que vaya dirigida al personal de la NASA, así que si, tiene un aprobado por mi parte, y debo decir que me gustó.

SuperLopezSuperLopez

Sólo un apunte. Sandra Bullock interpreta a una ingeniera médica. Es decir, que está doctorada, lo que significa que tiene un grado universitario con un nivel específico. Se le puede llamar doctor porque tiene un doctorado, para entendernos. No significa que sea médico de familia o algo así.

CarlosCarlos

¿Sale Sandra Bullock en pantalones cortos? ¿Y qué tal está? Porque resulta que Sandra Bullock tiene ya 49 años.

AnonymousAnonymous

Portuguevos dice:

Ayer la vi y hoy por fin termino de leer la “parrafada” de Quirantes (el viernes interrumpí la lectura en el momento en que Arturo comenta la llegada de Clooney a la ventana de la Soyuz).
La vi en VO subtitulada en 3D. Peliculón. 90 minutos de pura tensión y belleza visual. Un disfrute pleno. De hecho, después de terminar la gozada de análisis, certifico una de las últimas observaciones de nuestro catedrático: “Id a un cine y disfrutadla a lo grande, en pantallón, y si es en 3D mejor. Pasad del refresco y las palomitas, porque os vais a quedar una hora y media con la boca abierta”. Me compré una bolsa de M&M y hasta pasada la mitad de la película me acordé de ellos. El simple hecho de abrir la bolsa, me jod.ó el ambiente en que me encontraba.

P.D.: Un pequeño detalle por si la veis en VO y 3D. Los subtitulos molestan un poco ya que les dan el efecto 3D de manera contínua. Al rato te acostumbras, además que no hablan demasiado. Pero es un apunte.

AnonymousAnonymous

Sobre lo de la escena que comenta Concha, yo también lo había entendido como ella. Lo que arrastra a Clooney es la inercia, no la gravedad. Pero bueno, yo no tengo ni idea de física.

Sobre lo que comentas de la velocidad de los trozos de satélite, a 80.000 km por hora, yo de hecho le he entendido al bueno de George 32.000 km/h, lo que cuadra bastante más.

Locke

Veo que la escena de la despedida de Clooney suscita opiniones, sin embargo, poco hay que hacer. Las cosas son tal como las comenta Arturo. De hecho hay un par de escenas más tarde en las que ocurren situaciones en circunstancias semejantes y se resuelven de forma correcta.

jandro A

Me ha encantado esta película, igual que alguna otra de este director. Bestial!

Pero estoy totalmente de acuerdo con la pifia de las cuerdas. A mi es lo único que me ha decepcionado porque me parece muy evidente el fallo. Yo creo que es cierto que el director plantea que Cloney continua su camino, una vez se suelta, por continuar su supuesta trayectoria, y no por la gravedad, pero lo de las cuerdas está fatal. Si os fijais, en todo momento durante la película, aunque vayan a mucha velocidad, una vez se paran, pues así se quedan. Es una ley muy básica de la física. No la recuerdo con exactitud, pero es algo asi como que un cuerpo se mantiene a una velocidad constante (dirección incluida) si no hay ninguna fuerza que lo cambie. En el espacio (a partir de cierta distancia de la Tierra) la fuerza de gravedad es “nula”, por lo que no hay fuerzas. Por tanto, una vez se quedan “tensados” por las cuerdas, estan los dos y la estación a la misma velocidad y dirección. Como no hay ninguna fuerza, no tiene sentido que esa tensión que parece que tiene que mantener la cuerda. Lo que dice el compañero, un tironcito atraería a Cloney. Solo tendría sentido si la estación (y ellos) estuvieran rotando, pero creo recoerdar que no es el caso. Y lo peor, una vez se suelta Cloney, desaparece la tensión, ella ya no ejerce tensión en la cuerda!! Y se queda tranquilita al lado de la estación… Dios mio, o los dos o ninguno…

En el trailer que me acabo de mirar he visto otra pifia. Cuando ella se queda rotando enganchada al brazo de la nave, cuando el Cloney le dice que se suelte, se ve como ella coge los anclajes con las manos y los abre, tranquilamente. Con la rotación que lleva, debería estar siempre siendo “expulsada hacia fuera”, por lo que debería estar apretujada contra los anclajes, y probablemente no podría ni abrirlos…

Estas pifias para mi son una lástima, porque considero que no son muy difíciles de “ver”. Con los asesores que habrá tenido, que viole esas leyes de la física (y demuestra que tiene tan claro lo del no sonido en el espacio) es una pena.

Y repito, me ha encantado la peli, pero este detalle de bulto es una lástima.

Recomiendo verla, eh!! Y tal y como dicen: Cine + 3D + VOSE.

Eso si, para según que películas prohibiría entrar palomitas. Me han tocado compañeros de fila con palomitas y patatas, y una penilla. Estar viendo la inmensidad del espacio, el silencio,…, y al lado unos plastas dándole al ruido.

Saludios!!

AnonymousAnonymous

ME PARECIO GENIAL LA PELICULA… CLARO QUE VOY A SABER YO FISICA AEROESPACIAL, PERO CREO QUE EL SR CUARON NO HICIERA ESTÁ PELICULA PARA SATISFACER A LOS GENIOS Y CEREBRITOS DEL MUNDO… PDS: EL SOUNDTRACK ME PARECE GENIAL. GREETING FROM VENEZUELA.

Jorge

La escena donde Kowalski se suelta de la cuerda tirante, puede explicarse perfectamente en un contexto donde todo está rotando (imaginen hacer girar unas boleadoras) . Tal vez no esté muy explícita la rotación en esta escena (licencia del director para no confundir más al público común), pero podemos imaginarnos la situación, si somos abiertos, ya que escenas de rotación abundan en esta película.

Santi Diaz

Hombre, si quieres justificar algo, lo justificas, da igual que sea el nazismo, la cerveza tibia o una mala película. Eso está claro. Pero no deberias tratar de “arreglar” la torpeza y falta de rigor del gionista. Desde luego, yo no vea NADA girando en esa escena. Ni a la ISS (que no gira) ni a Clooney. Además, las cosas no se ponen a girar porque sí: hay que conferirles momento angular (vamos, empujarlas con cariño) y nada lo justifica en este contexto. De hecho, y poniendose riguroso, tampoco tiene mucho sentido la forma tan “rara” en la que se pone a girar el transbordador tras el impacto inicial.

ManuelManuel

Lo que dices es del todo correcto, pero te recomiendo que, aunque tarde en el tiempo, te leas mi comentario en este mismo blog con fecha 3 Abril de 2014
Gracias
Manuel

ManuelManuel

Te recomiendo que, aunque tarde en el tiempo, te leas mi comentario en este mismo blog con fecha 3 Abril de 2014
Gracias
Manuel

ManuelManuel

Completamente de acuerdo Jorge.
Hay que tener en cuenta que la cuerda es lo suficientemente larga para que no se perciba a pequeña distancia la rotación implícita. Te recomiendo que, aunque tarde en el tiempo, te leas mi comentario en este mismo blog con fecha 3 Abril de 2014.
Gracias
Manuel

AnonymousAnonymous

Este tipo de películas son “MEDIDORES DE IDIOTAS” que utilizan los gobiernos para saber qué tanta preparación académica tiene la gente, a ellos les conviene mantenernos ignorantes sin siquiera conocer lo básico de las Leyes de Newton, por ejemplo. Felicidades al que lo entienda.

AnonymousAnonymous

Gracias por ese análisis. Lo de la cuerda también me llamó la atención. Sin embargo quería preguntar otros detalles que en nada modifican la historia pero creo que físicamente no son posibles. El primero es cuando descubren los cadáveres en la ISS. No deberían haber sufrido algún efecto por la despresurización? La presión interna del cuerpo sería mucho mayor que la de la nave que de despresuriza rápidamente.
Otro detalle, Más o menos al final, viaja en la estación espacial china y ésta, se va desmembrando a medida que se acerca a la Tierra. El efecto es como si Rozara con algo y la disttintas partes de la estación se fueran rompiendo. ¿Sería posible de alguna manera?
Repito que me interesa el hecho físico porque no influye en la historia.
Me encantaría saber vuestra opinión. Muchas gracias.

ManuelManuel

Te recomiendo que, respecto al asunto de la cuerda tensa, te leas mi comentario en este mismo blog con fecha 3 Abril de 2014. Respecto a tu duda, te diré que es lógico que la nave se vaya deshaciendo, ten en cuenta que a una cierta altura sobre la Tierra, empieza a existir una ligera concentración de gases, que aumenta conforme nos vamos aproximando a la superficie terrestre en que alcanza su máximo. Esto representa una fuerza que depende de la velocidad del cuerpo y de su aerodinámica, traduciéndose en un efecto de rozamiento que se transforma en calor.
Gracias
Manuel

Romii

Otros detalle que creo que no se mencionó (ví el del pelo demasiado bien peinado de Ryan por ahí): la ingeniera, dentro de la estación china, llora. Se ven las lágrimas flotando por ahí, lo cual como licencia fílmica es interesante, pero hasta donde sé las lágrimas tienen suficiente tensión superficial como para quedarse adheridas a la mejilla. Saludos.

Santi Diaz

Hola, compañero. Y te llamo así porque yo tambien comparto la condición de físico. He leído con atención tu comentario, y creo que has sido demasiado generoso con la fantasmada/mamarrachada de pelicula. En general, como no podía ser menos, lo explicas todo muy bien, pero permiteme que incida en algunas cosas. Para empezar,hay que dejar claro que la ISS y el Hubble viajan en órbitas distintas y a muy diferentes velocidades, lo que significa que su distancia en un momento determinado puede ser perfectamente de 10.000 km y jamás de menos de 200 km. Así que idea de ir una a otra es como pretender cruzar el Atlantico buceando y con una sola bombona. Eso sin tener en cuenta la enorme diferencia de velocidad entre ambas estructuras, así que no sólo se trata de llegar (lo que ya es imposible), sino de no hacerse picadillo estrellandose contra algo que puede llevar una velocidad relativa de 20000 km/h adecuandose a su rumbo. Recalco esto para que el no iniciciado lo tenga claro. En cuanto a los misiles antisatélite, te matizo, amigo; no sólo Rusia los posee. EEUU los tiene desde mediados de los 70. Y la mayor potencia actualmente en este campo es China, que tiene dos misiles diseñados para destruir satélites tanto en órbitas bajas como altas y geoestacionarias (DN-2).

Manuel

Para Arturo Quirantes Sierra moderador del Blog
Los desechos espaciales, dotados de gran energía, comunican a la Doctora Stone tanto momento lineal como cinético. Es una escena muy bien lograda y de una precisión de movimiento relativo espectacular. Kowalski con su impulsor logra llegar a Stone y no solamente la frena, sino que le sobra impulso para, ya enlazados, precipitarse contra un elemento de la nave. En ese momento ambos personajes van dotados de velocidades, no necesariamente iguales, lo que se traduce en aflojamientos y tirones de la cuerda de enlace. Sus velocidades relativas no tienen por qué ser cero.
Al quedar el pie de la Doctora Stone trabado, Kowalski trataría de alejarse, puesto que está dotado de velocidad, pero el tirón de la cuerda (tensión) origina un impulso que junto a la cantidad de movimiento de su propia velocidad, dan una componente de velocidad perpendicular a la cuerda tensa, que hace que empiece a girar, de lejos, alrededor de ella.
Un simple tirón en gravedad cero lo habría llevado hacia ella, falso: un simple tirón actúa sólo durante una fracción de segundo, requiriendo una gran fuerza que origine un impulso que acerque a Kowalski hacia Stone. Por otro lado, acortando la cuerda lentamente, la fuerza cada vez es mayor y la velocidad también (conservación del momento cinético). Es decir, se hubiera tardado, de ser posible, un tiempo muy superior a la reserva de oxígeno.
Cortar la cuerda era la única solución: Kowalski se aleja al cesar la tensión, y no es atraído por ninguna fuerza, incluida la gravedad; se aleja por su propia velocidad relativa a la Doctora Stone que está ligada al sistema. No cae hacia la Tierra, eso sí, seguirá orbitando alrededor de la misma con una energía un poquitito mayor, no olvidemos que todo el sistema (nave, astronautas, objetos) está dotado de una velocidad inicial tangente en todo momento a la órbita que, junto a la acción de la gravedad, lo mantiene girando alrededor de la Tierra.
En mi opinión el tratamiento de las leyes de la Mecánica ha sido muy respetado en la película, en contra de lo vertido en muchos foros. Por ejemplo, aparte de todo lo indicado más arriba, cuando Stone trata de sofocar el incendio en el habitáculo posterior, sale violentamente expulsada en sentido contrario a los gases del extintor.

Carolina gómezCarolina gómez

Me encantó la película, la actuación de Sandra Bullock en Gravity es magnífica, una película super recomendable.

Manuel BertelottiManuel Bertelotti

Muy bueno el articulo, algunas cosas como las distancias entre los objetos o el hecho de que Clooney caiga cuando suelta el cable me habían quedado haciendo ruido. Solo un comentario, en la escena en que Clooney abre la capsula sin que la Dra. se ponga el casco, no era un sueño, era una alucinación producto de la falta de aire porque momentos antes la dra cerró la valvula vaciando de oxigeno la capsula en un intento de quitarse la vida, con lo cual la descompresión de abrir la capsula en ese momento, si el momento hubiera sido real, imagino que sería mucho menor. Aún así la alucinación renueva la voluntad de sobrevivir de la Dra y vuelve a abrir la valvula para poder respirar.

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