Ojo con CEDRO y su nuevo chiringuito conlicencia.com

Imagine No-Copyright

[Actualizado con fecha 14/9/2013]

“Si por ventura llegares a conocerle [al autor del falso ‘Quijote de Avellaneda’], dile de mi parte que no me tengo por agraviado, que bien sé lo que son tentaciones del demonio, y una de las mayores es ponerle a un hombre en el entendimiento que puede componer e imprimir un libro con que gane tanta fama como dineros, y tantos dineros cuanta fama …Dile también que, de la amenaza que me hace que me ha de quitar la ganancia con su libro, no se me da un ardite.” (Prólogo a la segunda parte del Quijote, Miguel de Cervantes, 1615)

En los últimos tiempos he intentado complementar mi sueldo con la autopublicación de mis libros en Amazon. No es para hacerme rico ni famoso, pero algo es algo. Una de las cosas que más me gusta de publicar por mi cuenta es que soy autosuficiente, voy a mi aire y nadie me dice lo que tengo que hacer ni me pide tajada. Iluso de mí.

Resulta que uno de mis libros se titula Cómo Sobrevivir a la SGAE, lo que menciono no para hacerme autobombo sino para que se hagan una idea de cómo me caen esas entidades de gestión de derechos, de los que no hay forma de librarse. Una de ellas es CEDRO, que viene a ser una SGAE de libros y publicaciones. No voy a hablar de ella porque ya lo han hecho otros de forma muy clara, como Javier de la Cueva.

Esencialmente, esta gente cobra del canon y otras forma de “compensación equitativa” para repartirlo entre sus asociados. Ese cobro es tan rígido que el propio autor no puede renunciar a ella. Eso significa que CEDRO está cobrando por mis obras. No puedo impedírselo, y lo único que está en mi mano es hacerme socio para cobrar. Paso. Que se queden las monedas que me puedan corresponder.

Pero lo de ahora es peor. Resulta que la Secretaría de Estado de Cultura (lo que antes fue Ministerio) me avisa por Twitter de que mañana martes van a asistir a la presentación de algo llamado conlicencia.com. Resulta que es una web creada por CEDRO para gestionar on-line los derechos de autor. Se supone que entras, pides lo que quieres (digamos un capítulo de mi libro para añadirlo a una obra ajena, por ejemplo), te dicen cuánto, pagas y listo.

Malo es que el Gobierno le haga el trabajo de publicidad a una entidad privada que está apropiándose del procomún que pertenece a todos (¿verdad, Universidad Carlos III, Universidad de Barcelona, UAB, Universidades todas?), pero visto lo visto no es algo que me sorprenda a esta alturas. Me jode, pero no me sorprende. Lo alucinante viene cuando entro en conlicencia.com, introduzco mi nombre… ¡y aparece una obra mía! ¿Cómo es posible? Yo no soy socio de CEDRO, jamás he tenido relación con ellos ¿y han incluido mi obra en su repertorio?

Furioso con la actuación unilateral de esta gente, llamo a CEDRO por teléfono. La persona que me atendió fue muy amable, todo hay que decirlo. Me pedí cuentas, y él me las dio. Por lo visto, lo que hace CEDRO es ofrecer todo tipo de obras. Las que estén en su catálogo las gestionan directamente; pero si alguien busca una obra de otro tipo, ellos buscan al titular de los derechos, le informan de la petición, y si le parece bien llegan a un acuerdo. Estrictamente hablando no hacen nada ilegal, y un abogado me lo ha confirmado.

Pero si es legal, no deja de ser muy, muy poco ético. Básicamente, esta gente ha tomado la lista del ISBN y la ha incluido en su buscador. De ese modo, el que entre en su web podrá encontrar gran cantidad de obras. Vale. Pero el caso es que muchos autores no están en CEDRO (por desconocimiento, porque no quieran, por el motivo que sea), y a pesar de ello esa entidad se pone a ofrecer sus obras. Que pidan luego permiso y lleguen a un acuerdo económico no disminuye el hecho de que están vendiendo cosas que no les pertenece, sin permiso previo.

Están aprovechándose de la gente que no juega con ellos para hinchar su catálogo. El que entra en su web comienza a buscar en la creencia de que todos los libros y obras escritas que salen allí están gestionadas por CEDRO. Sólo sabemos que una obra no lo está porque, ya en el proceso de compra, aparece un aviso críptico que dice: “debido a la naturaleza de su petición, debemos consultar con el titular de derechos.” Quien no sepa de qué va la historia pensará que a lo mejor hace falta un permiso especial para reproducir una parte sustancial de la obra, o quizá haya otro trámite para reproducción con ánimo de lucro, cuando lo que significa realmente es que no tienen ese derecho pero van a buscártelo.

Es como esas tiendas de móviles o de aire acondicionado, donde ves montones de carteles anunciando todo tipo de marcas y modelos. Si entras a preguntar, seguro que no tienen lo que quieres “pero no se preocupe, que ya se lo pedimos.” Manda huevos. Primero se aseguran la venta y luego te buscan el producto. Así hasta yo monto una tienda.

Visto lo visto, tengo la impresión de que CEDRO ha metido en su buscador toda la información sobre libros y material con ISBN que ha encontrado. Lo sospecho porque, de mis tres libros en Amazon, la web conlicencia.com solamente incluye el único de los tres que tiene ISBN. Era joven e inexperto, y creía que el número ISBN era algo indispensable para todo libro, o cuando menos, aconsejable. Ahora he aprendido. Como expliqué en su tiempo, el ISBN está gestionado de forma privada aunque el Estado retiene la titularidad (vamos, que lo han privatizado a todos los efectos). Allí dije que sacar el ISBN a un libro era muy recomendable.

Lo retiro. Según admite la propia Agencia del ISBN, no solamente ya no es algo obligatorio, es que tampoco sirve para proteger los derechos de autor frente a violaciones de propiedad intelectual (para eso está el Depósito Legal), y ni siquiera es garantía de calidad. Lo único que, hasta ayer, garantizaba el ISBN es que te iba a costar 45 tazos. Y, desde hoy, que también te enrolan en el buscador de CEDRO, lo quieras o no lo quieras.

Vale, pues yo no lo quiero. Paso del dudoso honor de contribuir a fortalecer la imagen de CEDRO como gestor de derechos de autor (allá ellos, pero yo paso), así que les acabo de enviar el siguiente mensaje por correo electrónico:

Me llamo Arturo Quirantes Sierra, y he visto que en su web conlicencia.com están ofreciendo los derechos para mi libro “Cuando la Criptografía Falla” (ISBN 978-84-616-2319-8978-84-616-2319-8). Dicho ofrecimiento se hace sin mi permiso y sin consentimiento.

Por la presente, les anuncio que NO deseo aparecer en el buscador de conlicencia.com o cualquier otro que gestionen ustedes. Por consiguiente, les emplazo a que retiren mi libro de dicho buscador y que en el futuro se abstengan de incluir o facilitar información sobre mis libros sin mi consentimiento expreso; así como a que retiren mi nombre y mis libros de su repertorio, en caso de que consten allí. No me importa si se limitan a facilitar los servicios de búsqueda, y no me busquen para ninguna negociación relativa a mis derechos de autor. No deseo nada de ustedes.

Asimismo, niego cualquier autorización para poder utilizar mi correo electrónico o teléfono para ningún uso, excepción hecha de comunicaciones efectuadas relativas a este asunto en particular.

Cordialmente,

Arturo Quirantes Sierra

PD: Intenté enviar este mensaje por medio de la web de conlicencia.com y me ha sido imposible, ya que aparece un aviso “no se pudieron guardar los datos de contacto”

Quedo a la espera de la contestación que me den. En cuanto a tí, lector, si eres autor de cualquier libro (puede que incluso artículos en revistas o periódicos, no lo sé), consulta en conlicencia.com; si apareces allí, que sepas lo que pasa. Se supone que no venderán tus obras si tú no quieres, pero como mínimo creo que te mereces el derecho a saber dónde te han metido.

De esta experiencia saco una conclusión: el número ISBN es, en estas condiciones, una soberana tontería. Puede tener cierta utilidad a la hora de buscar un libro en catálogos, pero si te lo montas en plan autoedición, publicación en Amazon o en otro tipo de formato electrónico, no te sirve de nada. Paso del ISBN. Y te recomiendo a tí lo mismo.

APÉNDICE: Tras escribir este artículo, y antes de enviarlo a mi blog, repasé mi TL de Twitter. @CEDROenlinea sale al ruedo y aclara que:

La base de datos es la del ISBN. Por eso aparece, pero no damos licencia para esa obra

confirmando con ello mis sospechas. Añade que

Damos acceso legal a obras. Si el titular es socio, la licencia es automática, en caso contrario intermediamos

Un tuitero, en tres mensajes, afirma lo siguiente:

Este verano pude hablar del tema con miembro de la directiva de CEDRO. Se fue por las ramas, diciendo que toda la movida era porque le habían ganado un pleito a la UAB, que sentaría jurisprudencia y que si cobrasen la indemnización de TODA las universidades españolas, harían quebrar y desaparecer el sistema universitario público en España

Parece como si se hubiesen envalentonado y hubieran preparado la saca. Como profesor universitario y contribuyente al procomún cultura de mi Universidad, mejor me autocensuro, porque si no me crujirían vivo a querellas. Por lo demás, me reafirmo en mi opinión: por muy legal que sea todo, no es ético ni mijita. Que CEDRO gestione las obras de sus afiliados, y que a los demás nos dejen en paz. Vale.

ACTUALIZACIÓN (14/9/2013): El pasado día 11, recibí respuesta de CEDRO. No he podido actualizar este post hasta ahora, pero ahí va:

Estimado Sr. Quirantes,

Atendiendo a su petición, como podrá comprobar en www.conlicencia.com ya no aparece su obra.

Incluyo en este correo a mis compañeros del Dpto. de Socios para que tengan constancia de que usted no desea ser localizado a través de CEDRO para ninguna negociación relativa a derechos de autor.

Respecto al error para enviar el correo a través de www.conlicencia.com, el problema se debió al número de caracteres incluido en el mensaje. En cualquier caso, modificaremos el aviso para que en caso de que le ocurra lo mismo a algún otro usuario sea claro cuál es el error que impide el envío.

Cordialmente (nombre suprimido).

Lo he comprobado, y efectivamente, han eliminado la referencia a mi libro que antes aparecía. De hecho, parece que me tienen mucho miedo, porque ¡incluso han eliminado los libros de mi hermano! Permanece, eso sí, la tesis doctoral de mi padre, fallecido hace ya nueve años. Fue publicada por el CSIC en 1978, e imagino que ellos tienen los derechos de reproducción, así que prefiero dejar el tema. Eso sí, sigo pensando que este sistema “opt-out” que ha montado CEDRO es muy poco ético.

Hace un par de días fue entrevistado sobre este tema por la cadena COPE. Mi intervención fue emitida en la madrugada del 10-11. Parece que al entrevistador le indignó especialmente el hecho de que CEDRO cobre millones a las universidades por el “privilegio” de dejarles tener su propio campus virtual. Para más información sobre ese tema, me remito de nuevo a Javier de la Cueva.


21 Comentarios

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Eldradnajdorf

Es curioso que intenet debería reducir a los “intermediarios”, pero cada vez aparecen más. Y las tiendas de “pedido rápido” son cada vez más comunes, bien sean físicas o en la red.

Sobre los diferentes gestores de derechos de autor ya me creo cualquier cosa. Desconozco cual es su límite, pero desde luego está mucho más lejos de lo que puedo imaginar.

Difundo tu entrada, con la esperanza de que ayude a alguien.

Alejandro Rivero

Ademas, si “por casualidad” no consiguieran contactarte, o si tras contactarte no te dan el nombre del que esta pidiendo tus derechos, te estan robando un cliente. Asi que a partir de hoy todos los que no sois de CEDRO pero teneis ISBN podeis empezar a pedirles daños y perjuicios.

RenatoRenato

Ahora sacan la web? Trabajé en ella hace al menos tres años! (Si, trabajé para el enemigo, como Siniestro) Si son tan eficientes con la sirla y el trabuco no preocuparse, morirán de hambre.

En cualquier caso, es otra estafa concertada más. Como en la educación, la sanidad, las autopistas de peaje…

Víctor

Muchas gracias por esta información. A mi también me han incluido. Además considero que estar en su catálogo daña mi imagen, así que junto a la misiva solicitando la retirada de mis obras voy a exigir una reparación. Si alguien quiere sumarse y demandarlos colectivamente por daños a la imagen, yo encantadísimo.

Fabián

Me parece buena idea. Yo también soy autor y estoy incluido sin permiso… y me asalta otra duda. ¿Realmente intentan contactar con el titular de los derechos?

Haría la prueba con una “autosolicitud” pero me pide mis datos personales y, claro, va a cantar que me estoy pidiendo una licencia a mí mismo. ¿Alguien se apunta a una maniobra tipo “Extraños en un tren” (yo solicito licencia para tu libro, tú solicitas licencia para el mío)?

AnonymousAnonymous

Quizá la propia agencia del ISBN está incurriendo en alguna irregularidad al ceder los datos a CEDRO sin la autorización de los titulares… Igual CEDRO también está obligada a facilitar la anulación de los datos, ¿dicen algo? (La erb de ISBN sí lo dice explícitamente, lo he mirado porque entiendo que con ellos sí que aceptaste los términos – y no parece que hable de cesión).

Imagino que en fondo todo se reduce a saber si el catálog del ISBN se considera información pública, en cuyo caso no creo que se pueda impedir que nadie lo utilice.

¿Algún abogado en la sala?

JuanluJuanlu

«Eso significa que CEDRO está cobrando por mis obras.»
«el número ISBN es, en estas condiciones, una soberana tontería»

¿Cómo o a través de qué está CEDRO cobrando por tus libros? ¿Cómo se puede escapar a CEDRO? ¿Por qué dicen que no es obligatorio, pero en la misma página, un poco más abajo, dicen que «Los libros electrónicos también necesitan un ISBN para entrar en el circuito comercial»? ¿Dónde se puede encontrar más información sobre esto?

Muchas preguntas…

Holden Palgrem

Fenomenal comentario. Una observación, la protección de las obras no se realiza con el Deposito legal, sino con la inscripción voluntaria en el Registro Público de la Propiedad Intelectual. Tiene carácter oficial y un coste de 13€. Además no esta privatizado(por ahora).

Víctor

Les acabo de escribir usando el modelo que facilita Arturo y añadiendo que solicito disculpa en RRSS por el daño a mi imagen. Si no respondieran y/o accedieran, estaría muy interesado en dar paso a una acción legal conjunta con todos los autores y autores que se sientan agraviados por ser relacionados con CEDRO sin consentimiento. Veremos qué pasa…

Nacho Carmona

Solo comentar que el isbn es muy util para catalogar libros en bases de datos (es el codigo de barras del libro) y si un libro no lo tiene se cierra el paso a venderlo en muchas librerias.

Kaperuzito

Fabián, si eso pídele a Tiberio que lo solicite, será menos sospechoso que si lo hago yo, a parte que lo tenéis a huevo para quedar en persona :)

Jorge Argüello

He visto la noticia relacionada con la página de Cedro conlicencia.com. Inmediatamente he buscado si estaban en ella los libros de nuestra editorial (Vessants, arqueologia i cultura SL). Me he encontrado con que estaba prácticamente todo nuestro catálogo (tanto los libros en papel como digitales) a excepción de aquellos que no han sido subidos aún a la pagina del ISBN o que están en trámites de aprobación.
Ni nosotros como editorial, ni nuestros autores somos socios de Cedro. Es más, en varios libros, a nuestra condición de editores se añade que somos los autores de las obras. Por ejemplo están en la lista todos los libros derivados de mi Tesis Doctoral. Agrava el caso el hecho de que, además, nosotros trabajamos con licencias copy left de Creative Commons. Como se puede inferir de este hecho, nosotros estamos totalmente en contra de la gestión de derechos de autor de Cedro.
Una vez comprobado que estaban ofreciendo nuestros libros en esa página he llamado a Cedro para solicitar que los retirasen inmediatamente. Ha sido una conversación surrealista. Primero la señora me intentó convencer que esa página no era de Cedro. Después, de que ellos no estaban haciendo negocio con nuestros libros, porque si alguien se mostraba interesado en ellos entrarían en contacto con nosotros. Le he insistido en que nosotros no les habíamos dado permiso para hacer esa gestión y que el simple hecho de que el nombre de nuestra editorial, o el nuestro como autores, estuviese asociado a Cedro era un desprestigio para nosotros. Me ha preguntado que qué tenía en contra de Cedro y creo que no ha entendido el hecho de que no estamos de acuerdo con que unos señores a los que no conozco y con los que no tengo ningún tipo de contrato, cobren dinero de las personas que fotocopien nuestros libros. Algo para lo que están autorizados por la licencia copy left.
Finalmente me ha dicho que retirarían nuestro catálogo de la lista. Ya veremos. De momento hemos hecho captura de pantalla de esa lista por si necesitamos ejercer nuestros derechos y adoptar medidas legales contra ellos.
Hay que ver el morro que le echan…

AnonymousAnonymous

Por curiosidad, ¿realmente es preferible no aparecer, y perder esa visibilidad? ¿Tan malo es que la gente que busque tus libros los pueda encontrar y gracias a eso se entere de que son copyleft? Y tengo una duda: yo por mucho que quiera que las empresas einforma, axesor, etc. no tengan los datos de mi empresa no puedo impedirlo, porque son datos del Registro Mercantil y públicos, y por tanto esos sí que los venden a cualquiera, (este caso no es exactamente lo mismo) Mi duda es ¿el ISBN no es un registro público?

Jorge Argüello

El ISBN es un registro publico, como lo es también el registro de empresas. Es decir hay una empresa que vende un producto y si alguien quiere vender ese producto tiene que pagarle una franquicia. Yo no puedo ponerme a vender mercedes o ferraris sin pagar unos derechos. Por otro lado nosotros tenemos libros copy left, es decir autorizamos su copia por parte de terceras personas pero no su venta con un interés lucrativo. Estos señores se han puesto a ofrecer los derechos económicos sobre un producto sobre el cual no tienen ningún derecho. Si nos hubiesen consultado habríamos dicho que no. Es nuestro derecho el poder decidir. Pero no nos han consultado, han decidido que podían hacerlo sin pedir permiso.

JordiJordi

Buenos dias, a ver si alguien me puede ayudar.
Tenemos una escuela de idiomas (negocio privado) en la provincia de Barcelona, y el otro dia nos vino una comercial de Conlicencia.com (agente autorizado de Cedro) y no dijo basicamente que teniemos que pagarles una cuota. He llamado al Registro de la Propiedad de Cataluña y la Comision intelectual de Madrid y me dicen simplemente que llame a Cedro (absurdo) o que me busque un abogado en propiedad intelectual.
Alguien se ha encontrado en esta situación?
Si no pago esta cuota puedo tener algun problema legal?
He leido el articulo de Javier de la Cueva (esta genial) y veo que se centra en las universidades, por eso no se como me afecta en esta caso al ser una escuela de idiomas.
Muchas gracias de antemano, y felicidades por el articulo.

martamarta

Buenas, yo estoy en la misma situación, tengo una copistería, vino un comercial de Cedro y nos obligaron a pagar por hacer un 10 % de fotocopias de los libros, les contesté que no hacíamos fotocopias de libros, ni siquiera el 10 %, que estaba prohibido hacerlas, a pesar de ello, dijeron que para que no tuviéramos problemas,teníamos que pagar, vamos la mafia pura y dura….ante estas amenazas lo estamos pagando,cual es mi sorpresa que he conocido a una persona que su hermano trabaja para cedro y en confianza me ha dicho que los únicos que pueden demandarnos son las editoriales, no cedro, que es un organismo privado que no tiene la representación de los autores,y que la persona que vino en nombre de cedro, es un agente comercial, que aquí vende una licencia y en la oficina de al lado, un contrato de teléfono(por poner un ejemplo)

erm3nda

Me parece perfecto que la gente hable y EXIJA lo que cree. Basta ya de paletimos y “lo del vecino no me importa” porque después del vecino vas tú. A mi me gustaría, que la gente que está al tanto, publicase el tema este de las organizaciones como la SGAE, CEDRO y LODEMAS, quienes votan estas leyes y de donde están cobrando. La corrupción en España es un soberbio chiste y es tan visible y escandaloso que ya nadie se cuestiona que existe, sin embargo nadie hace nada y me quedo “a cuadros”. Sinceramente la visión final es “España está llena de retrasados” y dan muchas ganas de irse fuera.

yomismoyomismo

Bah! me parece que tú eres el típico listo que dice “yo me publico solo porque paso de editoriales”. Más bien, la dura realidad es que las editoriales pasarán de ti.

Edu

Buenas tardes; tenía que haber leído este artículo antes. Acabo de escuchar por “RADIO 5 TODO NOTICIAS” una entrevista a alguién de CEDRO, es decir que se publicitan con bastante facilidad. Iluso de mí. Pensaba ponerme en contacto con ellos para gestionar una demanda judicial que la jueza ha sobreseído, y eso que la plantée tal como me dijo un funcionario de delitos telemático de Las Palmas de Gran Canaria. Han pirateado seguramente mi correo , se han apoderado de los ficheros digitales de mis libros y cuelgan en google.drive entre otros servidores sin mi permiso. La portada de uno de mis libros con texto de otros, etc … una chapuza pero que me perjudica puesto que como editor he invertido un dinero en ellos. De pena el asunto. Si por lo menos piratearan ” best sellers” y no escritores mediocres como yo. Les saludo a todos.

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